Comunicado de Prensa

 

31 de octubre de 2019

La Organización Internacional de la Francofonía respalda a México en su lucha contra el racismo y el discurso de odio

 

En el marco de la Conferencia Ministerial de la Francofonía que se reunió los días 30 y 31 de octubre, en Mónaco, la secretaria general de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF), Louise Mushikiwabo, expresó su solidaridad hacia México en la lucha contra el odio y la discriminación racial que el país ha emprendido luego del ataque contra mexicanos ocurrido en El Paso, Texas, el pasado 3 de agosto.

Mushikiwabo manifestó las condolencias de los países que forman parte de la Francofonía hacia los familiares de las víctimas de dicho acto terrorista dirigido contra la comunidad mexicana.
 
El embajador de México ante Francia y Mónaco, Juan Manuel Gómez Robledo, representante del gobierno mexicano ante la OIF, agradeció esta manifestación de apoyo de la organización y reconoció el compromiso de sus miembros en la lucha contra la radicalización y el extremismo violento en todas sus formas. 
 
Cabe señalar que seis Estados miembros de la Francofonía copatrocinaron el proyecto de resolución denominado “Eliminación de la discriminación racial, la incitación al odio racial y los crímenes de odio racial en el mundo”, que presentó México en el marco de la 40ª sesión de la Conferencia General de la UNESCO y fue adoptado por unanimidad el pasado 23 de octubre. 
 
La OIF es una organización internacional con sede en París que congrega a los países que comparten el francés como lengua oficial, administrativa o de formación. Actualmente, cuenta con 54 Estados miembros, 7 Estados asociados y 27 Estados observadores, entre ellos México. 
 
A partir de la Cumbre de Antananarivo, en 2016, esta organización ha puesto en marcha diversas iniciativas para prevenir la radicalización y el extremismo violentos que pueden conducir al terrorismo, entre las cuales destaca la creación en 2018 de FrancoPrev, una red francófona de intercambio de información, experiencias y mejores prácticas en la materia. 
 
Desde su ingreso a la OIF en 2014, México ha trabajado por abrir nuevos espacios para que los Estados observadores puedan contribuir sustancialmente a los objetivos de la organización.