México cumple estándares internacionales en Justicia Penal

 

 

A partir del 18 de junio de este año, México dio un paso para el cumplimiento de los estándares internacionales en materia de justicia penal. Las voces de las organizaciones de la sociedad civil fueron escuchadas y se materializaron en la Reforma Penal que, luego de ocho años de implementación, hoy es una realidad. La nueva justicia penal es resultado del trabajo coordinado de los tres poderes de la Unión, de los tres órdenes de gobierno, de la sociedad civil y las instituciones de educación superior.

El representante en México del Alto Comisionado de los Derechos Humanos (ONU-DH), Jan Jarab, reconoció que la implementación total del Sistema Penal Acusatorio representa un gran avance en el respeto a los principios del debido proceso y es una oportunidad histórica para erradicar la tortura y respetar los derechos de las víctimas. Asimismo, destacó el esfuerzo del Estado mexicano y sus instituciones, que lograron llevar de la letra a la acción la transformación jurídica más importante en los últimos 100 años.

Ahora, nuestro sistema de justicia elimina la confesión como prueba principal para procesar a una persona. Este cambio sustancial es visto por defensores de los Derechos Humanos como un aspecto central para la efectividad del Sistema Penal Acusatorio, pues con ello se erradica la posibilidad de obtener algún testimonio bajo tortura, en conformidad con los estándares internacionales. Además, dicha transformación da paso a la rigurosa necesidad de realizar una investigación científica y transparente para dar a las víctimas certeza del proceso y una justicia verdadera.

La ONU también recomendó a las autoridades mexicanas continuar el trabajo coordinado para no bajar la guardia y garantizar que el Sistema de Justicia Penal se consolide en el menor tiempo posible, para ser un instrumento de protección y no de opresión; de justicia y no de castigo. México afirma su tradición histórica y compromiso con los derechos humanos, afirma desde su soberanía los tratados suscritos ante la comunidad internacional, y cumple lo establecido en sus normas en beneficio de la sociedad.

Con este logro de sociedad y gobierno, México se coloca en el panorama internacional como un país que trabaja para cumplir recomendaciones que recibe por parte de diversos organismos e instituciones como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).   

Ahora, es momento trabajar bajo el principio de que el orden jurídico es un sistema vivo, en constante transformación. Sólo a través de un proceso continuo de aprendizaje y mejora, podremos corregir las fallas y superar los desafíos que habremos de enfrentar.

Uno de los grandes retos que tenemos radica en identificar cuáles son los parámetros de actuación de los operadores del Sistema de Justicia Penal en el desempeño de sus funciones y cuáles son los estándares de calidad del proceso judicial a los que debemos llegar.

Tal como lo dijo el Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto, en el evento de cierre de la implementación el paso 18 de junio, en este esfuerzo nacional quedó acreditado que los cambios estructurales que requiere México sólo pueden concretarse con una auténtica visión de Estado; yendo más allá de diferencias políticas, calendarios electorales y ciclos de gobierno.   

A partir de este momento, es labor de todos consolidar el Sistema Penal Acusatorio, con el fin último de salvaguardar la oportunidad que hoy tenemos de contar con un sistema que actúe de forma efectiva y transparente para proteger a las víctimas, evitar la impunidad y reparar los daños. México asume su transformación con responsabilidad global, al servicio de las personas y bajo la perspectiva democrática de consolidar una sociedad de derechos.