Cartas del Embajador

"JOSÉ MARÍA VELASCO, POETA DEL PAISAJE"

 Alberto Barranco Chavarría

 

Avecindado en el barrio, donde el tributo le erigió una estatua, subía al cerro del Tepeyac para apresar en el lienzo la nitidez de la región más transparente. De los volcanes en idilio permanente a los lagos y el detalle mágico de las plantas, avalado por sus estudios de botánica. Discípulo de Santiago Rebull, alguna vez éste calificaría de insuperable uno de sus cuadros del Valle de México, José María Velasco, el maestro de paisaje de la Academia de San Carlos. El que maravilló a Porfirio Díaz con su óleo sobre el puente de Metlac, a pleno cruce del ferrocarril. El artista que dio a conocer la pintura mexicana como coordinador de dos exposiciones internacionales: una en Francia por los 100 años de la toma de la Bastilla, y otra en Chicago, por los 400 años del descubrimiento de América. En la precisión de su pincel se cobija el recuerdo de la zona de los molinos vista desde el lomerío de Tacubaya; el paisaje que, visto desde el castillo de Chapultepec por Maximiliano, le llamó Miravalle. La semblanza, el recuento del huérfano de padre que vendía rebozos y logró ser becado para estudiar pintura. Velasco el abuelo; Velasco el maestro; Velasco el defensor de la flora; Velasco el poeta del paisaje.