Discurso 125 Aniversario
Relaciones Diplomáticas México-Uruguay
26 de marzo de 2026
Senadores, Representantes Nacionales, Autoridades de Cancillería, del Correo Uruguayo, de la Junta Departamental de Montevideo y de Intendencias Departamentales,
Embajadores, Encargados de Negocios y colegas del Cuerpo diplomático,
Directivos de empresas mexicanas, referentes de la cultura y la ciencia,
Integrantes de la comunidad mexicana y urumex,
Colegas de la Embajada,
Queridas amigas y amigos de México y de Uruguay,
Hoy nos reunimos para celebrar a dos países que, con un abrazo fraterno, atesoran un pasado compartido, trabajan en un presente dinámico y refrendan un futuro solidario. Son 125 años dignos de conmemorarse.
Desde el siglo XIX México tuvo dos enviados que tenían entre sus concurrencias a Uruguay. Sin embargo, lo que da inicio formal a nuestras relaciones diplomáticas es la presentación de cartas credenciales del primer enviado uruguayo ante el gobierno de México el 26 de marzo de 1901. Un año después, presentaría cartas credenciales en Montevideo el enviado mexicano.
El siguiente episodio de relieve es en 1919, cuando el poeta mexicano Amado Nervo fue designado como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante los gobiernos de Uruguay, Argentina y Paraguay. Ese mismo año, falleció en Montevideo. Una de las personas que lo acompañaba en sus últimos instantes en la habitación No. 16 del Parque Hotel, edificio que hoy alberga el Mercosur, fue el Canciller uruguayo Daniel Muñoz, quien en poco tiempo había entablado una estrecha relación con el poeta. El retorno de sus restos a México fue en el crucero “Uruguay” acompañado por una guardia especial de treinta y tres cadetes, reflejando la cercanía de la relación.
Entre los enviados mexicanos a Uruguay, varios han sido, en otro momento de sus carreras, secretarios de Relaciones Exteriores, como Francisco León de la Barra, Isidro Fabela, Eduardo Hay y Luis Padilla Nervo.
Otro capítulo particularmente relevante es cuando el embajador Vicente Muñíz Arroyo brindó asilo y protección a cerca de 400 ciudadanos uruguayos que sufrían persecución en el contexto de la dictadura, siendo, por mucho, la legación más activa al respecto. La llegada de esas personas a México enriqueció la vida cultural, académica y social de nuestro país y fue la semilla de la comunidad urumex, con la cual, en noviembre del año pasado, conmemoramos el centenario del natalicio de Muñiz Arroyo en un emotivo encuentro.
En tiempos más recientes, nuestro vínculo se ha reafirmado por medio de diversas instancias de diálogo político. Además de múltiples visitas presidenciales que cimentaron y avanzaron el Acuerdo de Asociación Estratégica, suscrito en 2009 y en vigor desde 2011, los diálogos e intercambios, tanto a nivel bilateral como regional, son constantes y productivos. Destaco la reciente participación de la vicepresidenta Carolina Cosse en la décimo sexta Conferencia Regional sobre la Mujer, celebrada en Ciudad de México en agosto de 2025. El sábado pasado, el Canciller De la Fuente y el Canciller Lubetkin se reunieron en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y sostuvieron un diálogo muy productivo en temas bilaterales y regionales.
Por cierto, le deseamos mucho éxito a Uruguay en su presidencia pro tempore en la CELAC. Tienen en México a un aliado que impulsará la cooperación y la integración.
Coincidimos en la promoción de la igualdad sustantiva en nuestras políticas interior y exterior e impulsamos la resolución pacífica de controversias y la cultura de paz, con énfasis en el fortalecimiento de capacidades y la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad. A nivel multilateral tenemos múltiples puntos de encuentro.
Contamos también con el Fondo Conjunto de Cooperación Uruguay-México, en operación desde 2009, uno de los pocos fondos entre países del sur global cuyo foco es el compartir buenas prácticas y conocimientos. Actualmente está en ejecución la sexta convocatoria, con proyectos que incluyen temas variados, desde salud mental hasta desarrollo turístico, y que abarcan múltiples territorios, desde Río Negro hasta Querétaro.
Y es ahí donde también quiero mencionar una diplomacia amplia, de contacto directo, que sale de las capitales y propicia reuniones tanto en Rocha como en Tacuarembó, y de manera inversa en Aguascalientes y Guadalajara, donde, cabe destacar, esperamos con gran anhelo a la Celeste para su tercer partido mundialista el 26 de junio.
A nivel comercial, estos 125 años nos encuentran en un momento de grandes retos y oportunidades. Ante el reacomodo geopolítico, tenemos que apostar a los socios confiables. México es el séptimo socio comercial de Uruguay. Somos la puerta de entrada a América del Norte, como Uruguay es para nosotros la puerta a Mercosur. El Tratado de Libre Comercio, en vigor desde 2004, facilita los intercambios entre dos economías complementarias. México exporta a Uruguay, principalmente, vehículos, autopartes y manufacturas, mientras que Uruguay coloca en el mercado mexicano productos alimenticios y agroindustriales de calidad. En 2024, último dato anual disponible, el comercio bilateral alcanzó 703 mdd. La inversión mexicana también refrenda su confianza en Uruguay, con la presencia de empresas que en años recientes han expandido operaciones.
En el ámbito cultural y social tenemos dos pueblos que conversan, que están ávidos de conocer más de sus respectivas culturas. Prueba de ello fue la movilización masiva que vivimos el pasado día de muertos, cuando había filas que daban la vuelta a la cuadra de la embajada. Y creemos que estos diálogos son pertinentes, porque enriquecen conversaciones internas. Un ejemplo de ello es el tema de los pueblos indígenas. Este año, el Día del Patrimonio en Uruguay estará dedicado a las raíces indígenas. Y fue esa idea la que alimentó el grato intercambio que tuvimos con el correo uruguayo para llegar a la presentación de esta hoja filatélica: dos mujeres indígenas, una charrúa y otra maya, cuyos retratos fueron hechos por artistas locales, habla de este entendimiento y esta búsqueda compartida.
Búsqueda que estoy seguro continuará, tanto en reuniones en Cancillería como en encuentros con autoridades, empresas y sociedad civil de Uruguay y México. Y me gustaría aprovechar para agradecer al Ministerio de Relaciones Exteriores, por abrirnos sus puertas, al Correo uruguayo por todo su apoyo y amistad para la realización de este evento y a mi equipo, sin cuya energía nada de lo que hacemos sería posible. Desde la Embajada de México refrendamos nuestro compromiso de continuar fortaleciendo la relación bilateral. Porque somos países socios, amigos y hermanos. Porque la labor de la diplomacia es que se refleje en mejores oportunidades y bienestar para los pueblos. Porque 125 años son solo el comienzo de una historia que seguiremos escribiendo con trabajo, solidaridad y afecto.
Muchas gracias.