La economía israelí ha registrado uno de los mejores desempeños de los países de la OCDE en los últimos años. A partir de 2010 su PIB creció en 3.7% en promedio anual. 

El crecimiento se detuvo con la pandemia COVID-19, registrando una tasa negativa de -4% en 2020. El FMI estima que el crecimiento del PIB repuntará a 4.9% en 2021 y 5% en 2022, dependiendo de la evolución de la pandemia y de la recuperación económica global. A ello contribuirán la magnitud del apoyo monetario y fiscal, así como su la velocidad de su campaña de vacunación.

Israel tiene una economía diversificada y tecnológicamente avanzada, altamente competitiva, con una pujante plataforma industrial y de servicios. Su PIB per cápita en términos de poder de paridad de compra superó los $42 mil dólares en 2019. 

Los principales productos agropecuarios del país son frutas y verduras, cereales, vino y ganadería. El país es autosuficiente en alimentos, a excepción de los cereales. Es un país líder en tecnología agrícola, "enverdeciendo" el desierto para cultivar buena parte de los alimentos exportados. 

Israel también es uno de los centros mundiales de corte y pulido de diamantes, cuya producción da cuenta de cerca de una cuarta parte de sus exportaciones. Su fortaleza industrial también es significativa en la producción de químicos (incluyendo medicamentos), plásticos y productos de alta tecnología en aeronáutica, electrónica, telecomunicaciones, software y biotecnología, entre otros. 

Su sólida infraestructura educativa y su sistema de incubación de empresas de vanguardia ha permitido al país crear uno de los centros de mayor concentración de empresas de alta tecnología en el mundo, respaldadas por un acceso privilegiado a capital de riesgo en los centros financieros internacionales. 

Israel importa petróleo, materias primas incluyendo diamantes en bruto, trigo, insumos de producción y vehículos de motor, entre otros productos. 

Para consultar mayor información: https://www.imf.org/en/Countries/ISR

Fuentes: Secretaría de Economía, Fondo Monetario Internacional

Israel es el primer socio comercial de México en Medio Oriente y nuestro país es el segundo socio comercial latinoamericano de Israel. En 2019 el comercio bilateral entre México e Israel fue de 951 millones de dólares. En el periodo enero-noviembre de 2020 el comercio total sumó 778 millones de dólares, con un saldo deficitario para México de 422 millones de dólares.

Los principales productos mexicanos de exportación a Israel son automóviles de turismo; teléfonos, incluidos los teléfonos celulares; vehículos para el transporte de mercancías; unidades de memoria; y unidades de proceso. Por otro lado, los principales productos de importación son mercancías para el Programa de Promoción Sectorial de la Industria de Productos Farmoquímicos, Medicamentos y Equipo Médico; procesadores y controladores; circuitos modulares; unidades de control o adaptadores; y placas, láminas, hojas y tiras de plástico.

La relación se enmarca en el Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente desde 2000, cuyo Protocolo Modificatorio fue aprobado en 2008. El TLC entre México e Israel impulsó el comercio bilateral que entre 1999 (año previo a la entrada en vigor de dicho instrumento) y 2020 creció 304.2%, al pasar de $210.6 mdd a $851.0 mdd. Las exportaciones se elevaron 403.5% en ese período pasando de $37.9 mdd a $190.6 mdd, mientras que las importaciones lo hicieron en 282.4%, pasando de $172.7 mdd a $660.4 mdd.

 

Fuente: Secretaría de Economía con datos de Banco de México

 

Fuentes: Secretaría de Economía, Banco de México, Fondo Monetario Internacional

El 1 de julio de 2000 el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México e Israel entró en vigor. En marzo de 2010 fue actualizado por primera vez.

El TLC tiene por objetivo establecer una Zona de Libre Comercio para intensificar el comercio y la economía por medio de la liberalización de gravámenes y restricciones a las importaciones originarias de ambos países.  Entre los objetivos específicos del tratado se destacan:

  1. Eliminar obstáculos al comercio y facilitar la circulación transfronteriza de bienes y servicios.
  2. Promover condiciones de competencia leal en la Zona de Libre Comercio.
  3. Aumentar sustancialmente las oportunidades de inversión.
  4. Crear procedimientos eficaces para la aplicación y cumplimiento del tratado, para su administración conjunta y solución de controversias.
  5. Establecer lineamientos para la ulterior cooperación bilateral y multilateral encaminada a ampliar y mejorar los beneficios del tratado.

Como se puede apreciar en los datos del intercambio comercial entre México e Israel, el TLC tuvo un impacto extraordinario en las relaciones económicas entre ambos países. Entre la entrada en vigor del TLC en el año 2000 y 2018, el comercio exterior creció exponencialmente. El TLC entre México e Israel impulsó el comercio bilateral que entre 1999 (año previo a la entrada en vigor de dicho instrumento) y 2020 creció 304.2%, al pasar de $210.6 mdd a $851.0 mdd. Las exportaciones se elevaron 403.5% en ese período pasando de $37.9 mdd a $190.6 mdd, mientras que las importaciones lo hicieron en 282.4%, pasando de $172.7 mdd a $660.4 mdd.

 

Fuente: Secretaría de Economía con datos de Banco de México

 

Fuente: Trade Map, 2018

 

Tratado de Libre Comercio entre México e Israel (Español) - http://www.sice.oas.org/Trade/meis_s/text_s.asp 

Tratado de Libre Comercio entre México e Israel (Inglés) - https://www.gov.il/BlobFolder/policy/free-trade-area-agreement-israel-mexico/he/sahar-hutz_agreements_Mexico-Israel-fta-en.pdf 

Tratado de Libre Comercio entre México e Israel (Hebreo) - https://www.gov.il/BlobFolder/policy/free-trade-area-agreement-israel-mexico/he/sahar-hutz_agreements_Mexico-Israel-fta-he.pdf

 

Fuentes: Secretaría de Economía, Trade Map

Debido a la complementariedad entre las economías, existen numerosas posibilidades de cooperación y oportunidades de negocios entre ambos países.

Por un lado, existe interés del lado israelí para promover la importación de bienes de consumo, en especial agroalimentos, para bajar el alto costo de vida, lo que representa oportunidades para la diversificación de exportaciones agroalimenticias, manufacturas y servicios.

Por otro lado, empresas mexicanas podrían beneficiarse de avances tecnológicos israelíes en diferentes sectores como movilidad inteligente, tecnologías de la alimentación, ciberseguridad, agrotecnología y manejo de agua. Empresas mexicanas, entre las que destacan Cemex, Bimbo, Mexichem y Rossini, se encuentran expandiendo su presencia en Israel, por medio de centros de I+D, filiales u oficinas de innovación, con el fin de beneficiarse del ecosistema de innovación israelí para incrementar su competitividad en mercados internacionales.

Además, México ofrece a la tecnología israelí oportunidades para el crecimiento en escala, considerando la capacidad productiva y red de tratados de libre comercio convierten a nuestro país en una plataforma privilegiada para aquellas pequeñas y medianas empresas tecnológicas (startups) que buscan crecer y competir en nuevos mercados.

Israel en México

De acuerdo con información de la SE, Israel es el 19º inversionista en México a nivel mundial y el 1º entre los países de Medio Oriente, con una inversión acumulada de $2.2 mmd a septiembre de 2020. La inversión israelí en México se ubicó principalmente en industrias manufactureras (94.5% del total); en servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas (2.4%); y en comercio (2.3%); localizada primordialmente en la Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León y Estado de México. En México existen 410 empresas con capital proveniente de Israel.

Fuentes: Secretaría de Economía, Diciembre 2020

México en Israel

Debido al desarrollo del ecosistema israelí en sectores estratégicos, múltiples empresas mexicanas han consolidado su presencia en los últimos años con el fin de identificar talentos, nuevas tecnologías y acuerdos de cooperación con startups locales, con el fin de beneficiarse del ecosistema de innovación israelí. Entre las grandes firmas mexicanas que se encuentran presentes en Israel destacan Orbia y CEMEX, que adquirieron empresas líderes israelíes, así como Bimbo y Rassini, quienes han establecido oficinas de innovación. Por otro lado, empresarios mexicanos han manifestado interés en invertir en tecnologías y empresas israelíes con presencia en México y América Latina.

En respuesta a desafíos geográficos y climáticos, Israel se ha convertido en líder mundial en el manejo de recursos hidráulicos. Con el fin de optimizar el uso de recursos hidráulicos en la agricultura, se han desarrollado sistemas de riesgo de precisión, incluyendo el riego por goteo. Destaca la adquisición de la empresa israelí líder en el rubro, Netafim, por parte de la Mexichem (actualmente Grupo Orbia), en 2018. Como parte del acuerdo, el conglomerado industrial mexicano estableció un centro de innovación en Israel, desde donde busca tecnologías y startups que se adapten a necesidades del grupo, incluyendo las áreas de construcción e infraestructura, agricultura y comunicaciones de datos y materiales básicos.

Durante los últimos años, Israel se ha convertido en un centro de avanzada en investigación y desarrollo del sector automotriz, destacado por los avances en las áreas de conducción autónoma y vehículos conectados. Las posibilidades de cooperación entre la industria automotriz mexicana con la escena de tecnología israelí podrían aumentar el valor agregado en la manufactura local de autopartes, beneficiando al crecimiento de la economía de México. Rassini, líder en la fabricación de frenos y resortes para la mayoría de las compañías automotrices más grandes del mundo con casa matriz en México, vio la oportunidad y abrió a fines de 2019 un centro de investigación y desarrollo. El proyecto es llevado a cabo en cooperación con el Jerusalem College of Technology y AKA Advanced Technologies LTD. Se trata del primer centro de I+D mexicano en Israel.

El sector de tecnologías de la alimentación (“foodtech”) ha estado creciendo en todo el mundo y especialmente en Israel. Esta tendencia representa una segunda ola de innovación tecnológica agroalimentaria impulsada tanto por la creciente demanda mundial de tecnologías de producción de alimentos eficientes y sostenibles como por la ventaja comparativa de Israel en inteligencia artificial, robótica, Big Data y computación. La multinacional mexicana Bimbo reconoció el valor de la innovación israelí en la industria y, como otras grandes compañías de producción de alimentos, en 2019 abrió una oficina de innovación y búsqueda de talentos en Tel Aviv, con la intención de establecer un centro de I+D próximamente.

Por otro lado, en 2018, inversionistas mexicanos crearon Cantera Capital, un fondo de capital de riesgo inicial con presencia en la Ciudad de México y Tel Aviv que invierte en innovación aplicada a sectores de alto impacto como la salud, la educación y los agronegocios en Israel y América Latina. Durante la última conferencia de la compañía de capital de riesgo OurCrowd, participó una delegación de 60 inversionistas mexicanos interesados tanto en la oportunidad de invertir en startups israelíes, así como en la oportunidad de llevar nuevas tecnologías a México.