El pasado 24 de febrero se conmemoró el DIA DE LA BANDERA en la Embajada de México en Guatemala.
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DESCRIPCIÓN DEL EVENTO
La ceremonia estuvo organizada por los Agregados de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina, asi como por la agregada Cultural de la Embajada.Representó al Gobierno de Guatemala la Subdirectora de Protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El Embajador de México izó la bandera exterior de la Embajada en compañia de los agregados Militar y Naval y posteriormente dirigió unas palabras (Ver Palabras del Embajador).
Asistieron, además de todos los funcionarios y colaboradores de la Embajada, de la Sección Consular y de las Agregadurías, los directivos de la FUNDACION DE EMPRESARIOS MEXICANOS (FUNDAMEX); de la Cámara Mexicano Guatemalteca de Industria y Comercio (CAMEX) y de la Asociación de Damas Mexicanas en Guatemala.
También asistieron algunos de los alumnos de la Escuela Rotaria "Benito Juárez".
Los himnos nacionales fueron interpretados por la Banda Militar de la Sección II del Ministerio de la Defensa Nacional de Guatemala, la que al final de la ceremonia efectuó intepretaciones muy hermosas del Vals "Sobre las olas del mar" de Juventino Rosas y la "Marcha de Zacatecas".
El coro de niños de la Escuela "Benito Juárez" interpretó una oda a la bandera.
Con posterioridad al evento se sirivió un refrigerio cortesía de la empresa BIMBO y los asistentes aprovecharon para visitar la exposición VISIONES. ARTE MEXCIANO.
PALABRAS DEL EMBAJADOR
PALABRAS DEL EMBAJADOR DE MEXICO EN GUATEMALA, EDUARDO IBARROLA NICOLÍN, EN LA CEREMONIA CON MOTIVO DEL ANIVERSARIO DEL DÍA DE LA BANDERA.Ciudad de Guatemala a 24 de febrero del 2011
Una bandera es un símbolo.
La bandera mexicana, nuestra bandera, que hoy celebramos ha tenido los tres colores verde, blanco y rojo desde su nacimiento en la época de la consumación de la guerra de Independencia, en 1821. Lo que ha cambiado es el orden de los colores y la forma de presentar el escudo.
Este escudo del águila devorando a una serpiente sobre un nopal, que era el escudo de armas de la Gran Tenochtitlán, se fusiona por momentos con la imagen de la Virgen de Guadalupe, que ya para el siglo XVIII se había convertido en la afirmación de la identidad de los nacidos en la Nueva España.
Así, la imagen de la Virgen armonizada con la de las armas de Tenochtitlán se convirtieron en la representación del reino de la Nueva España.
Cuando hace poco mas de 200 años, el Padre Miguel Hidalgo y Costilla convoca al pueblo a sublevase en contra de España, a independizarnos de un país europeo invadido por Napoleón y con el propósito de erradicar el mal gobierno y los privilegios de los peninsulares (los españoles) adopta la imagen de la Virgen de Guadalupe como su símbolo y éste se convierte en el estandarte del ejercito insurgente. En esa época, la patria adopta el nombre de América o América Septentrional; rara vez se aludia por los insurgentes al nombre de México y de los mexicanos, eran americanos.
A la muerte de Hidalgo, el gran Morelos colocó el águila en el nopal en su bandera. Ese era el gran sello de la Nación.
Como se sabe, la guerra de independencia duraría mas de 10 años.
Toca a Agustín de Iturbide un capitán criollo que incluso había combatido a los insurgentes al frente de los ejércitos del Rey de España, el mérito de haber podido gestar el fin de esa guerra, aliarse con el indomable de Vicente Guerrero y hacer nacer así, a una nueva Nación independiente, con soberanía.
En un principio, Iturbide, con el Plan de Iguala proclamado precisamente el 24 de febrero de 1821, adoptó como bandera la denominada de las Tres Garantías. Según señala la tradición se encomendó a un sastre de la ciudad de Iguala la confección de la bandera en la que aparecieron en franjas diagonales tres colores: el blanco que simbolizaba la pureza de la religión católica; el verde que representaba el movimiento insurgente y el rojo que figuraba al grupo español adherido al movimiento libertador, según explica el gran historiador Enrique Florescano en su libro Imágenes de la Patria.
Efectivamente, el Plan de Iguala tuvo tres objetivos o garantías: la unidad religiosa, la independencia total de España y la unidad de los habitantes sin distinción de razas.
En julio de 1821 llegaría a la Nueva España un nuevo Virrey, ahora de origen irlandés, don Juan de O’Donojú quien con Iturbide acordaron los puntos de los Tratados de Córdova, que en gran medida reproducían el Plan de Iguala, con la salvedad de que abrían la puerta para un gobierno Américano ya sin la intervención del monarca español.
En septiembre de 1821 las tropas españolas salieron de la Ciudad de México y el día 27 ingresó a la gran capital, la Metrópolis que ha sido el centro de la acción política incluso desde antes de la Conquista, el grueso del Ejército Trigarante, del ejército insurgente y así quedó consumada la independencia.
Como sabemos, el Imperio de Iturbide, que se formó también con las que ahora son las repúblicas de Centroamérica fue efímero, de vida muy corta. Las repúblicas de Centroamérica se separaron en julio de 1823, el Imperio se disolvió.
En 1823, el Congreso Constituyente en México decretó que el escudo en la Bandera Nacional se conformaría de acuerdo a la tradición indígena, es decir: el Águila de perfil y posada sobre un nopal, devorando a una serpiente, ya sin la corona imperial.
En 1824 con la nueva Constitución republicana y federal, surge la bandera mexicana como la conocemos ahora, con el orden de los colores tal y como los vemos y con el gran escudo en su parte central, del águila devorando a la serpiente, parada sobre un nopal que brota de un montículo que sobresale a la laguna. Ya sin alusiones religiosas.
En 1821 habíamos consumado la Independencia, formado un Imperio de una gran extensión. Nunca antes México había tenido esa gigantesca dimensión territorial. Para 1824, fundamos la república federal y como dice Florescano, teníamos el optimismo de llegar a ser una de las grandes potencias del mundo.
Desgraciadamente esos sueños no fueron una realidad. El siglo XIX fue para México, esa joven Nación recién surgida, una etapa muy dura, plagada de problemas de toda índole, de guerras y luchas intestinas; fuimos invadidos por extranjeros, perdimos la mitad del territorio, un príncipe europeo trató de gobernarnos.
Sólo hasta el triunfo de la Reforma, primero con don Benito Juárez y luego con Díaz, que se logra pacificar a México y sentar las bases para su desarrollo efectivo.
Ese despegue económico, que tuvo grandes éxitos en infraestructura y modernización del país, no alcanzó a llegar a todos, la injusticia social seguía prevaleciendo, con desigualdades marcadas y sin democracia.
En 1910 volvería el pueblo a las armas, ahora para derrocar a un dictador que tenía más de 30 años en el Poder. Surgiría así la Revolución Mexicana, otra guerra entre hermanos, que tomaría millones de vidas. Francisco I. Madero tuvo el gran mérito de detonar la Revolución con su lema “Sufragio efectivo, no reelección”; el movimiento revolucionario contaría con grandes héroes como Zapata y Villa que lucharon por mejorar las condiciones de vida de los pobres, por devolverles a las poblaciones sus tierras.
La Revolución, como movimiento social se plasmaría con Venustiano Carranza en el texto de la Constitución de 1917, en la que México quedaría organizada políticamente como una República Federal, se reconocerían los derechos humanos o garantías individuales; se establecería una total separación entre la Iglesia y el Estado y por primera vez en un documento normativo de este tipo, se establecería los derechos sociales, o garantías sociales como mejor se les conoce: el derecho a la educación básica, gratuita; el derecho a la tierra y la prohibición de los latifundios y el derecho al trabajo, al salario mínimo, a la jornada máxima, a la organización sindical.
Estimados amigos y compañeros de trabajo, Niños y jóvenes de la Escuela Benito Juárez
Vemos como la historia de la Bandera Nacional es, sin duda alguna, la historia de México, con sus héroes, sus hazañas y sus triunfos. También con sus desgracias y pesares. Nuestra bandera representa la construcción de una gran nación a lo largo de dos siglos de vida independiente.
En nuestra Bandera y sus colores se encuentran plasmados el pasado, el presente y el futuro de nuestra Patria. Mientras que en su escudo se concretan los anhelos de libertad de nuestros antepasados, que con la más bella de las profecías indígenas, construyeron los cimientos de lo que hoy orgullosamente es México.
El escudo sería transformado en 1916, por Don Venustiano Carranza, quien dispuso que el Águila se colocara de perfil izquierdo, conservando las características con las que los mexicas la habían concebido cuando fundaron la Gran Tenochtitlán. Adicionalmente, se incluyó un lazo tricolor que ata las ramas de encino y laurel, que significa la unidad patriótica.
En 1934 se emitió el decreto que establece el 24 de febrero como el Día de la Bandera. Por todo ello, los invito a conmemorar hoy el Día de la Bandera. Recordemos y reconozcamos a los héroes forjadores de esta gran nación. Nuestro Lábaro Patrio se iza hoy en todo México, y alrededor del mundo, como símbolo de un país soberano, democrático y solidario. Hagamos que la Bandera Nacional ondee siempre gallarda y orgullosa de una nación, forjadora de su historia, pero también responsable de su presente y su futuro.
En el año 2010, se celebró el Bicentenario de la independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana. Dos siglos de grandes avances en la construcción de una Nación que hoy reafirma su independencia y soberanía, pero también su compromiso y decisión por la democracia, la igualdad y la justicia de su sociedad; que lucha en favor de la legalidad y la convivencia social sana; y que defiende, más allá de sus fronteras, los principios fundamentales de su política exterior, siempre en busca de construir un mundo más estable, justo y sustentable, herencia para las nuevas generaciones.
Nos toca hoy a nosotros defender estos nuevos ideales con la misma convicción que demostraron nuestros héroes: la búsqueda de un mejor futuro que heredaremos a nuestros hijos.
El presente año de 2011, da inicio el tercer siglo de vida independiente de México, reafirmemos nuestra lealtad a la Bandera de México, símbolo de unidad de todos los mexicanos.
Viva la Bandera Mexicana!!
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