Panorama Actual de la Relación Bilateral

 

La variedad temática, la intensidad y el alcance de la relación entre México y Francia demuestran el interés y la disposición de ambos países por profundizar los vínculos que históricamente han definido nuestra interacción.

Tras dos visitas de Estado recíprocas – el Presidente François Hollande visitó México en abril 2014 y el Presidente Enrique Peña Nieto visitó Francia en julio 2015 -, las relaciones políticas entre ambos países atraviesan por un momento de profundización sin precedentes, consolidando así una verdadera asociación estratégica. En efecto, la firma de 110 acuerdos en el marco de esas visitas de Estado nutren los lazos franco-mexicanos en rubros como el comercio y la inversión recíproca; la cooperación educativa, científica y técnica; la colaboración en foros multilaterales; y los intercambios culturales y artísticos, entre otros.

Las relaciones políticas entre ambos Gobiernos se alimentan de visitas recíprocas de altos funcionarios y de representantes de gobiernos regionales y locales, además de los contactos entre Diputados y Senadores, que se apoyan en la intensa actividad de los respectivos Grupos de Amistad.

Aunado a lo anterior, la relación económica bilateral se ha fortalecido en los últimos años, con el impulso de los proyectos y propuestas emanados del Consejo Estratégico Franco Mexicano (CEFM). Este Consejo, integrado por destacadas personalidades de los ámbitos empresarial, político y cultural, ha remitido dos informes de actividades a los Mandatarios.

Las relaciones económicas también atraviesan por un periodo de crecimiento. De 2000 a 2014, el comercio entre México y Francia se ha triplicado.  En 2014, el intercambio comercial entre México y Francia ascendió a 5,389.2 millones de dólares. De 1999 a 2015, la inversión extranjera directa (IED) acumulada de Francia en México fue de 2,224 millones de dólares, situando a Francia en la novena posición como mayor inversionista en México a nivel global, y quinta entre los países europeos. La inversión francesa se concentra principalmente en las industrias manufactureras, el comercio, los transportes y los servicios financieros. En México existen unas 1,600 empresas con participación francesa.

En el ámbito multilateral es evidente el alto grado de convergencia entre ambos países. México y Francia comparten una visión articulada en torno a los principios del respeto a la tolerancia, la promoción de la diversidad y la necesidad de propiciar el dialogo entre las culturas. Baste señalar, por ejemplo, la similitud de sus respectivas concepciones acerca de los principios y prácticas que deben regir las relaciones entre los Estados; la importancia otorgada a la necesidad de promover el derecho internacional; el papel fundamental otorgado al fortalecimiento de las instituciones multilaterales; así como la convicción compartida sobre el imperativo de renovar y reforzar los mecanismos internacionales para hacer frente a los retos globales (medio ambiente, desarrollo sostenible, derechos humanos, seguridad internacional, entre otros), que se ha hecho patente en foros como las Naciones Unidas, en los organismos multilaterales especializados y en los foros de consulta intergubernamentales.

En materia de cooperación educativa, técnica y científica, la relación bilateral se ha consolidado como un pilar transversal de la relación bilateral gracias a la firma de numerosos instrumentos jurídicos que permiten incrementar la movilidad académica, fortalecer la educación normal, promover la formación en alternancia, crear nuevos centros de formación técnica y profesional e instrumentar proyectos de alto nivel en materia científica. En el marco de las visitas presidenciales, se cristalizaron proyectos emblemáticos: la renovación de la Casa de México en la Ciudad Internacional Universitaria de París (CIUP) y la inauguración del Centro de Estudios Mexicanos de la Universidad Nacional Autónoma de México en la Sorbona. Se celebraron también importantes foros en materia de investigación, salud y cooperación descentralizada cuyos resultados se traducirán en nuevas iniciativas franco-mexicanas.

Finalmente, cabe destacar el notable crecimiento de la actividad turística de uno y otro lado del Atlántico. En 2014, México recibió más de 200,000 turistas franceses, siendo Francia el octavo mercado en términos de llegadas de visitantes internacionales a nuestro país. Por su parte, Francia recibió 300,000 visitantes mexicanos a lo largo del mismo año. Estas cifras dan cuenta de la importancia y las oportunidades que ofrece el sector turístico para nuestras economías y para nuestras sociedades.

 

 


  

Primer Encuentro Presidencial

 

 

 

El Presidente de México, Enrique Peña Nieto y el Presidente de la República Francesa, François Hollande, han sostenido numerosos encuentros.

En calidad de Presidente Electo, el Lic. Enrique Peña Nieto se reunió con el Presidente francés en París, en octubre de 2012.

El Presidente François Hollande realizó una visita de Estado a nuestro país en abril de 2014, en conmemoración del 50 aniversario de la visita histórica que realizara el General Charles de Gaulle a México.

A su vez, el Presidente Enrique Peña Nieto realizó una Visita de Estado a Francia del 13 al 16 de julio de 2015. El Presidente de México estuvo acompañado de la Primera Dama, del Presidente del Senado, de 8 Secretarios de Estado y de miembros mexicanos del Consejo Estratégico Franco-Mexicano. México fue el invitado de honor en las celebraciones de la fiesta nacional francesa. El 15 de julio, el Presidente Peña Nieto realizó la primera visita de un Mandatario mexicano a Marsella.

Finalmente, el Presidente Enrique Peña Nieto visitó París para participar en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno con motivo de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 21) el 30 de noviembre de 2015.

 

 


 

 

Relaciones Bilaterales – Antecedentes Históricos

 

México y Francia establecieron relaciones diplomáticas con carácter oficioso el 26 de noviembre de 1826. No fue sino hasta 1830, sin embargo, que Francia reconoció la Independencia de México, nueve años después de su consumación. Los primeros asuntos de la agenda bilateral fueron el comercio -en 1827 se firmó en París un acuerdo mediante el cual ambas partes se concedían el tratamiento de nación más favorecida- y las reclamaciones de ciudadanos franceses por daños sufridos durante las guerras internas de México.

Fueron precisamente las reclamaciones, así como los intereses económicos de Francia -el Congreso Mexicano se negó a ratificar el acuerdo comercial-, los que llevaron a un conflicto entre ambos países: primero, en 1838, con la denominada guerra “de los pasteles" y después, en 1862, con la Intervención Francesa en México.

Tras el derrocamiento del Archiduque Maximiliano de Habsburgo y su muerte ocurrida el 19 de junio de 1867, las relaciones franco-mexicanas quedaron suspendidas durante trece años. Los dos países restablecieron relaciones diplomáticas el 27 de noviembre de 1880. En 1886 se firmó en México un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación. Cada uno de los Gobiernos firmantes concedía al otro la cláusula de nación más favorecida. Durante las últimas dos décadas del siglo XIX y la primera del siglo XX, período que corresponde en México al régimen de Porfirio Díaz y en Francia a la Tercera República, los intercambios entre ambos países se intensificaron, sobre todo en los ámbitos comercial, industrial y cultural.

Durante la Revolución Mexicana, a partir de 1910, México experimentó un periodo de conflictos internos que repercutió en sus relaciones con el exterior. Por su parte, Francia enfrentó a partir de 1914 la Primera Guerra mundial. Al concluir esta etapa, la representación diplomática entre ambos países se estableció a nivel de Encargado de Negocios. La negociación de la Convención de Reclamaciones, sobre daños causados a ciudadanos franceses por la Revolución, fue tema central de la agenda durante esos años.

El General Plutarco Elías Calles, en calidad de presidente electo, realizó una vista a Francia del 4 al 9 de octubre de 1924. Posteriormente, al declarar el Presidente Ávila Camacho el estado de guerra con Alemania en 1942, México rompió relaciones con el Gobierno de Vichy. En aquel entonces, el Gobierno mexicano accedió a iniciar contactos informales con la "Francia Libre" del General de Gaulle, a través de su delegación en la Ciudad de México. Al término de la Segunda Guerra Mundial, las relaciones diplomáticas entre ambos países se normalizaron y en 1945 las Legaciones de los dos países se elevaron a la categoría de Embajadas.

La Embajada de México en Francia coadyuvó a la negociación del nuevo Acuerdo Comercial franco-mexicano, que fue firmado en la ciudad de México el 29 de noviembre de 1951 por el Secretario de Relaciones Exteriores Manuel Tello y el Embajador de Francia Gabriel Bonneau. Otros acuerdos fueron celebrados en aquella época, entre ellos una convención para la protección de los derechos de autor (1950) y un Convenio sobre Transportes Aéreos Regulares (1952). En el aspecto cultural, el año 1952 fue memorable por una importante exposición de arte mexicano en la ciudad de París.

El periodo de 1954 a 1982 constituye tres décadas de expansión de las actividades de la representación diplomática de México en París. Además de las labores de la Embajada, se abrieron en París oficinas de Pemex, Turismo, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y un Centro Cultural.

A nivel político, las visitas de Estado de los Presidentes Adolfo López Mateos y Charles de Gaulle en 1963 y 1964, respectivamente, abrieron espacios para una mayor cooperación. En 1965, se suscribió un Acuerdo de Cooperación Científica y Técnica. En 1973, el Presidente Luis Echeverría visitó Francia; en esa ocasión se obtuvo el apoyo de ese país a la Carta de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, que México había propuesto en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD III) en abril de 1972.

Con objeto de corresponder a la visita de Estado a México del Presidente Valéry Giscard d'Estaing, el Presidente José López Portillo efectuó una visita de Estado a la República Francesa en 1980, durante la cual se puso énfasis en la necesidad de equilibrar la balanza comercial deficitaria para nuestro país. En 1981 se suscribió un Acuerdo de Cooperación Económica y un convenio de suministro de petróleo entre PEMEX y la Compañía Francesa de Petróleo (CFP).

La declaración franco-mexicana sobre El Salvador, del 28 de agosto de 1981, puso de manifiesto las posiciones coincidentes de ambos países sobre la solución de la situación prevaleciente entonces en Centroamérica. En 1981, el Presidente François Mitterrand efectuó una visita de Estado a México en el marco de su asistencia a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno Norte-Sur, celebrada en Cancún, en octubre de ese año.

El Presidente Miguel de la Madrid realizó una visita de Estado a Francia del 20 al 23 de junio de 1985. Como resultado de ésta, se suscribieron 14 acuerdos de cooperación en distintos ámbitos y se comprometieron inversiones por un monto global de 217,6 millones de dólares.

El Presidente Carlos Salinas de Gortari viajó a Francia invitado a la conmemoración del Bicentenario de la Revolución Francesa en 1989 y, en 1992, efectuó una visita Oficial en la que sostuvo un encuentro con el Presidente François Mitterrand. En esa ocasión, los gobiernos de México y Francia decidieron reforzar sus lazos de colaboración y amistad mediante la suscripción de un Acuerdo Marco de Cooperación el 18 de febrero de 1992.

En ese sentido, las visitas de Estado a Francia del Presidente Ernesto Zedillo en octubre de 1997 y del Presidente Jacques Chirac a México en noviembre de 1998, impulsaron el diálogo político y se tradujeron en nuevas oportunidades en materia de comercio, inversión, así como en los distintos ámbitos de la cooperación bilateral.

En años recientes destacan los múltiples encuentros entre los Jefes de Estado de ambos países en ocasión de distintos foros internacionales y visitas bilaterales. Así, mientras que el Presidente Fox realizó cinco visitas a Francia desde su elección en julio de 2000 (como presidente electo en octubre de 2000; visita de trabajo a la ciudad de Toulouse, en octubre de 2001; visita a Estrasburgo al Consejo de Europa y al Parlamento Europeo, en mayo de 2002; visita oficial en noviembre de 2002; y con motivo de la Reunión de Diálogo Ampliado del G8, en junio de 2003, en Evian) el mandatario francés, Jacques Chirac, se desplazó en dos ocasiones a México desde 2002, en ocasión de las Cumbres de Monterrey (marzo de 2002) y de Guadalajara (mayo de 2004).

En el marco de la celebración del foro económico Francia-México-Québec Futurallia 2004, el primer ministro Jean Pierre Raffarin realizó una visita de trabajo del 17 al 19 de noviembre de 2004, misma que representó el primer desplazamiento de un Jefe de gobierno francés a México. Durante el encuentro que sostuvo con el Presidente Vicente Fox Quesada (18 de noviembre 2004), ambos enfatizaron la convergencia de posiciones entre México y Francia en distintos asuntos de la agenda internacional (Iraq, Medio Oriente, Haití, reforma integral de la ONU), y abordaron temas de la agenda económica y de cooperación bilaterales. En materia cultural, ambos gobiernos suscribieron una Declaración Conjunta sobre Diversidad Cultural. Asimismo, durante su intervención ante el pleno del Senado de la República, Raffarin pasó revista al excelente estado que guarda la relación bilateral.