México, D. F., 6 de octubre de 2015

Senador Roberto Gil Zuarth, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República; señoras y señores Senadores:

Me honra comparecer ante esta Soberanía como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, cargo con el que me distinguió el Presidente de la República el pasado 27 de agosto. Por medio de ustedes saludo también a los ciudadanos representados en esta glosa. Agradezco los esfuerzos de todos y de cada uno de ustedes en bien de la política internacional de México.

Si bien el diseño y la dirección de la política exterior recaen en el Ejecutivo, nuestra carta Magna es clara al otorgar a esta Soberanía atribuciones precisas en la materia. Estoy convencida de que al trabajar juntos, el Ejecutivo y esta honorable Cámara, honramos la sabiduría del Constituyente.

Permítame por lo tanto, refrendar mi disposición y voluntad para mantener un diálogo respetuoso, pero sobre todo productivo y renovado sobre el quehacer internacional de México y que inicio hoy, con el análisis conjunto del Tercer Informe de Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto.

Senadoras y senadores:

La política exterior que despliega el Gobierno de la República, tiene por objeto fortalecer la presencia de México en el mundo, proyectar a nuestro país de manera integral, fomentar la inversión y el tránsito de personas, mercancías y capitales, velar por los intereses del país y, sobretodo, proteger a los mexicanos que se encuentren en el exterior.

Han tenido ustedes oportunidad de analizar el Tercer Informe de Gobierno, así como el Informe de labores de la Secretaría de Relaciones Exteriores, documentos que resumen las principales acciones de política exterior realizadas en el periodo que hoy se glosa.

Se trata de un periodo difícil. Como ha señalado el propio Presidente, el mundo actual es complejo, incierto y desafiante. Lo es porque nuevas realidades geopolíticas y una crisis económica persistente plantean retos que exigen respuestas novedosas de nuestro país y de la comunidad global. Porque añejos desafíos se expresan de manera persistente y lastimosa y nos compelen a no actuar con indiferencia; a ejercer mayor responsabilidad global. Y a hacerlo utilizando todos los foros, todas las herramientas, todas las facultades, en el ámbito bilateral y en el multilateral.

El mundo se ve afectado por crisis simultáneas y transformaciones geopolíticas que confluyen, algunas de ellas, en un mismo espacio; cambio climático, desigualdad, violencia, hambre, migraciones y desplazados; extremismos, tráfico de armas, narcóticos y personas; conviven en un mundo crecientemente integrado y cercano, con las múltiples oportunidades que representan las nuevas tecnologías; una movilidad humana de bienes, capitales y servicios  sin precedente, y el surgimiento de sociedades crecientemente informadas y participativas, que demandan mayores oportunidades y el disfrute pleno de sus derechos.

Ante esta realidad, México ha desplegado una estrategia firme de fortalecimiento de vínculos con aliados tradicionales, acercamiento con nuevos actores, defensa congruente de las mejores causas de la humanidad en los foros multilaterales, y una protección sin descanso de la persona, los derechos e intereses de los mexicanos en el mundo.

En el periodo que hoy se glosa, en el ámbito multilateral, no dejamos de hacer oír nuestra voz y sumar nuestra fuerza para construir un entorno de mayor paz, mayores derechos y mayores oportunidades.

Así por ejemplo, hemos puesto al servicio de la comunidad internacional nuestras mejores prácticas y experiencia única como país de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes.   En múltiples foros y espacios de cooperación, hemos rechazado la discriminación, criminalización y abuso que sufren migrantes y refugiados en distintos lugares del mundo; y denunciado cuando por ignorancia, racismo o mero oportunismo político, los migrantes y sus hijos son estigmatizados y responsabilizados de las dificultades propias de los países de destino; exigiendo el respeto a su dignidad y derechos humanos, particularmente de los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en esa situación.

De igual forma, comprometidos con actuar decididamente en contra del cambio climático, fuimos el primer país en desarrollo en haber presentado, en marzo pasado, su Contribución Tentativa Determinada Nacionalmente, y el propio Presidente, el 28 de septiembre pasado, en la Asamblea General de la ONU, hizo un llamado a que todos los países actúen, con decisión y visión a futuro, en la lucha inmediata para evitar que incrementemos en dos grados centígrados la temperatura global.

De igual manera, congruentes con nuestra vocación pacífica, impulsamos el Tratado sobre el Comercio de Armas, que busca evitar las transferencias ilícitas de armas convencionales, y que hoy han ratificado 75 Estados y 130 lo han suscrito, siendo incluso México sede de la Primera Conferencia de los Estados Partes en agosto pasado.

Conscientes de que el compromiso con la paz y seguridad internacionales demandan acciones tangibles, reanudamos la participación gradual en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU. Al ser estas herramientas las expresiones más emblemáticas de la responsabilidad global, hoy cuatro elementos de las Fuerzas Armadas contribuyen y adquirieren nuevos conocimientos en dos de las 16 misiones que actualmente mantiene la ONU, siendo una de ellas la operación de mantenimiento de la paz en Haití.  Ésta, es una política exterior de siglo XXI, pragmática, novedosa y una muestra de que podemos asumir mayores responsabilidades.

Como también lo es nuestra decidida contribución a la reforma y modernización del Consejo de Seguridad, y la decisión de instar, junto con Francia, a que sus cinco miembros permanentes voluntariamente eviten recurrir al veto en casos de atrocidades en masa.  Desde la fundación de la ONU, México ha reiterado, coherentemente, que el veto es una responsabilidad y no un privilegio.

Sabemos bien que, en un mundo globalizado, México no puede sustraerse a los efectos de sus desafíos, sean en materia de paz y seguridad, desarrollo económico y social, u observancia del Estado de Derecho o protección de los derechos humanos.

Por ello, México ha posicionado a nuestra diplomacia a la vanguardia de los debates y las decisiones multilaterales para atender los retos que apremian.

Por otra parte, en el ámbito bilateral hemos reforzado el andamiaje que nos vincula con socios estratégicos e históricos, y sentado las bases para buscar oportunidades compartidas con nuevos actores que potencien las capacidades y ventajas de nuestro país.

En América del Norte, hemos consolidado las relaciones bilaterales para exponenciar los beneficios de una dinámica de intercambio permanente de bienes y capitales, así como de un flujo de personas que contribuye al enriquecimiento social y económico de los países, al tiempo que hemos fortalecido los lazos de cooperación para lograr que esos intercambios se hagan de manera lícita y ordenada, y se protejan en todo momento los derechos de nuestros connacionales.

Por otro lado, en la dimensión trilateral, hemos contribuido con decisión para lograr que la región sea cada vez más competitiva, y un espacio de prosperidad y oportunidades para los casi 482 millones de personas que habitamos en Norteamérica.

Con visión estratégica impulsamos acuerdos de servicios aéreos, aduanas y pre-inspección de carga, así como proyectos energéticos innovadores, incluyendo la ampliación de los gasoductos binacionales, una mayor interconexión eléctrica y más recientemente, el intercambio de hidrocarburos.

Desarrollamos también proyectos conjuntos de infraestructura fronteriza, como el Puente Ferroviario Internacional Matamoros-Brownsville, el primero en su tipo en más de 100 años, o el cruce peatonal aeroportuario Tijuana-San Diego.

Gracias a una mayor cooperación educativa, cada vez contamos con más apoyos para que los jóvenes mexicanos estudien en el extranjero. Con el Programa Proyecta 100,000, en 2014 más de 30 mil 900 mexicanos estudiaron en Estados Unidos, el doble que en 2013 y por arriba de la meta para ese año, de 27 mil.

En el ámbito trilateral, seguiremos profundizando y ampliando el diálogo y las complementariedades que hacen de Norteamérica una región más competitiva, como lo son nuestros mercados energéticos.

Por lo que respecta a Latinoamérica y el Caribe, hemos reivindicado nuestra pertenencia latinoamericana y construido una política de cercanía, cooperación y solidaridad con los países de Centroamérica y de la región caribeña. Somos un país reconocido por su compromiso con la integración regional y el liderazgo global de nuestra región.

Con orgullo y satisfacción hoy subrayo que en los últimos tres años, México ha logrado reinsertarse y recuperar su interlocución con nuestros socios caribeños con esfuerzo y visión. Las muestras de acercamiento y confianza del Caribe hacia México son claras.

Por estas razones, contamos con una amplia gama de proyectos de cooperación bilateral y regional. La solidaridad se manifiesta en todo momento, como lo demostramos con la asistencia inmediata a nuestros amigos guatemaltecos tras el alud Cambray II, con el envío de la misión conformada por varias dependencias.

Pero la relación fraternal va más allá de estos esfuerzos inmediatos. Por ejemplo, la cooperación con nuestros vecinos centroamericanos incluye la construcción de infraestructura carretera, la ampliación de la conectividad y la edificación de infraestructura hospitalaria en Centroamérica. Hemos contribuido de manera decidida a la ampliación del Sistema de Interconexión Eléctrica con esa región.

La relación con Cuba es excelente y cuidaremos que siga fortaleciéndose y profundizándose.

En diciembre de 2014, fuimos sede de la Vigésimo-cuarta Cumbre Iberoamericana, en la que 22 países de habla hispana y portuguesa acordaron acciones para la educación, la salud y la innovación.

Estrechamos nuestra relación con Brasil y profundizamos asimismo nuestra relación económica, cultural y diplomática con los países de la Alianza del Pacífico.  Con el avance de la Alianza, México está de lleno en Sudamérica.  Los momentos de alejamiento involuntario han quedado atrás.

No debe quedar ninguna duda: la integración con América Latina y el Caribe ha sido y seguirá siendo una prioridad de la política exterior mexicana.  México es una parte activa del proceso de integración regional y de la fortaleza global de esta región y honraremos nuestro compromiso de mantener relaciones cordiales y respetuosas con todos y cada uno de los países que la integran.

En estos tres años, México también ha construido una relación más cercana con las economías europeas. Hoy, estamos modernizando nuestro Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación, incluyendo la actualización de nuestro marco comercial con la Unión Europea.

Con España, Francia, Italia, Portugal, el Reino Unido y Turquía, se fortaleció el diálogo político y empresarial de alto nivel. Además, intensificamos acciones de cooperación académica, cultural, científica y tecnológica.

Es así que la relación con Francia guarda hoy su mejor nivel de entendimiento y de diálogo, reflejado en Visitas de Estado recíprocas en las que se alcanzaron 112 acuerdos bilaterales, que se traducirán en 400 becas para formación de docentes mexicanos en Francia, en la capacitación de médicos mexicanos del IMSS en materia de trasplante de hígado y en la internacionalización de micro, pequeñas y medianas empresas, por mencionar algunos.  A ello se agregan las muchas coincidencias en el ámbito multilateral.

Aprovecho esta ocasión para informarles que en lógica de seguir estrechando vínculos con las principales naciones europeas, el próximo año el Presidente de la República viajará en Visita de Estado a Alemania, Dinamarca, Noruega y los Países Bajos.

El trabajo desde la Cancillería y las representaciones de nuestro país en el exterior, incluyendo la labor desarrollada desde nuevas embajadas, permitió fortalecer la presencia global de nuestro país.

La diversificación de nuestras relaciones internacionales sigue siendo un pendiente que recibirá atención prioritaria.

En Asia-Pacífico, damos la bienvenida a la conclusión, el día de ayer, del Tratado de Asociación Transpacífico entre 12 Estados, con el que se cerró, en Atlanta, Georgia, la negociación comercial más ambiciosa a nivel mundial por los altos estándares que pretende establecer en cada uno de sus rubros.  Sin duda alguna, el TPP será una vía privilegiada para profundizar las relaciones con países de Asia Pacífico, una de las regiones más dinámicas y de mayor crecimiento en ingreso proyectado para los siguientes años. Más aún, el TPP permitirá a América del Norte consolidarse como una plataforma de exportación hacia la región Asia Pacífico y el mundo, al tiempo que complementará los esfuerzos de competitividad de Norteamérica.

México también ha intensificado su diálogo con China, Corea del Sur y Japón, abriendo nuevas oportunidades de cooperación, comercio e inversión.

Finalmente, la Secretaría de Relaciones Exteriores tiene como una de sus principales responsabilidades, proteger a los mexicanos que se encuentren en el exterior. Nuestra red de consulados es una de las más robustas del mundo, y desde ahí, cientos de hombres y mujeres comprometidos con México, a diario velan por los derechos y dignidad de nuestros connacionales. Ofreciendo asesoría, acompañamiento, solución a problemáticas específicas, servicios y solidaridad. En ocasiones incluso, haciendo sentir el apoyo y respaldo no del gobierno mexicano, sino de todo México en su conjunto, a los compatriotas que enfrentan situaciones difíciles, violentas, de abuso o necesidad en el exterior.

El mundo nos conoce, en primer lugar, por velar por la protección, defensa y dignificación de los mexicanos en el exterior, con dedicación, eficacia y sin descanso.

De ello dan fe, entre otras acciones, la respuesta inmediata y la atención cercana que el gobierno dio al grave incidente que involucró a un grupo de turistas mexicanos en Egipto; 160 mil casos de protección y asistencia consular el año pasado, la asesoría jurídica brindada a través del Programa de Asistencia Legal atendió a más de cinco mil casos en los últimos 12 meses y desde el año 2000 a la fecha.

Contamos con la caja de herramientas consulares más grande, más variada y más reconocida a nivel mundial.  Son estos esfuerzos e iniciativas bien hechas y bien desarrolladas, que es preciso conservar y fortalecer porque benefician directamente a los mexicanos.

La protección de los mexicanos en el exterior es la responsabilidad más importante que, a mi juicio, tiene la Cancillería. Una responsabilidad que no tomamos, ni tomaremos, a la ligera. Reitero mi compromiso de que la Secretaría de Relaciones Exteriores sea cercana, efectiva y presente cada vez que un mexicano en territorio extranjero lo requiera.

Señoras y señores Senadores:

México es hoy no sólo un país responsable, como muestra su acción internacional, sino también un Estado bien valorado globalmente; un país que despierta confianza y alienta inversiones y turismo. Un país valorado por su patrimonio cultural, histórico y natural. Por sus creadores, emprendedores, trabajadores; por sus aportaciones al mundo, a la cultura universal, a la prosperidad internacional.

México es hoy una nación respetada, confiable y atractiva; una nación que consolida un prestigio internacional bien ganado.

Hemos logrado mucho y estamos listos para seguir enfrentando los retos que tenemos por delante.

Expreso mi sincero reconocimiento al Secretario José Antonio Meade Kuribreña por su gestión al frente de la Cancillería durante la primera mitad de la administración del Presidente Peña Nieto.

Tengo la convicción de que la política exterior es y debe ser una proyección y una extensión de la política interior. Un eje que articule, desde el espacio internacional, oportunidades de desarrollo incluyente y de prosperidad para los mexicanos, que aporte en la consolidación de una sociedad de derechos y libertades, en el ámbito internacional sí, pero también en el nacional; un medio para proyectar a cabalidad a nuestra Patria en el exterior y una herramienta para consolidar el México de inclusión y prosperidad que anima el proyecto de transformación que juntos, estamos construyendo.

Señora y señores legisladores, la política exterior expresa las prioridades y visión del Gobierno de la República. Pero es también, una política de Estado que se nutre con la aportación del Poder Legislativo, particularmente del Senado de la República. Tengan la certeza de mi compromiso para construir con ustedes, un espacio de colaboración y comunicación permanente para lograr este objetivo.

Buscamos una política exterior que se consolide y consolide a nuestro país como un actor de creciente responsabilidad global.

Agradezco su atención y les reitero mi disposición y la de la Cancillería de seguir trabajando con esta Soberanía, con base en las atribuciones respectivas y complementarias que marca nuestra Constitución así como para seguir dialogando estrechamente sobre los retos y las oportunidades que enfrenta la política exterior de México.

Quedo a sus órdenes para atender sus preguntas y comentarios, muchas gracias.

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