Cuando cursaba la carrera, no pude enfocarme solamente en estudiar. Trabajé desde muy chico y no deje de hacerlo cuando ingresé a la carrera de derecho. Mis inquietudes en esa época eran: ser independiente, ganar experiencia y convertirme en empresario exitoso. El entorno era distinto. No era común que los jóvenes nos fuéramos a estudiar a otro país. Yo no lo hice.

Nada más distante de mi historia que la de mi hijo Nicolás.

Nicolás estudio la carrera en Yale, y no trabajó, más que como editor del periódico local en los veranos. Y no trabajó por la sencilla razón de que su carrera en literatura ¡no le dejaba un minuto libre! Ahora Nicolás es reportero de BuzzFeed en Nueva York y antes colaboró en Reuters. Habla y escribe en inglés como nativo y se encuentra tan cómodo aquí como en Mexico. Y lo mismo puedo decir de mis hijos Tomas y Camila, más jóvenes que Nicolás pero tan biculturales como él.

Nicolás personifica una nueva relación entre Mexico y Estados Unidos: la relación creada por la población compartida, bicultural. Y eso me lleva a la interrogante que les quiero plantear el día de hoy. Cómo podemos, juntos, responder a esta biculturalidad? Cómo nos va a transformar como región y como países en lo individual y cómo podemos responder a ella de manera productiva y creativa?

Las transformaciones demográficas son fenómenos que suceden en cámara lenta. Nadie las anuncia con tambores ni trompetas, o en conferencias de prensa, pero éstas impactan a las sociedades de manera fundamental. La transformación demográfica que se vive hoy en día en los Estados Unidos está generando una nueva dinámica y presenta una gran oportunidad para la comunidad mexicana en este país y en México.

El día de hoy, 52 millones de hispanos viven en Estados Unidos de los cuales, 64 por ciento son de origen mexicano. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de personas de origen mexicano? Una parte son aquellos mexicanos nacidos en México y que emigraron a los Estados Unidos por distintas razones - familia, trabajo o estudios. Estos son más de 11 millones de mexicanos de primera generación que mencionamos con frecuencia. Los inmigrantes mexicanos representan el 25 por ciento del total de los inmigrantes en Estados Unidos, que suman 40 millones de personas. Para ponerlo en contexto, el segundo lugar con el mayor número de inmigrantes lo ocupa China, con tan sólo el 5 por ciento de esa población migrante.

Pero también existe otro grupo importante que conforma a la comunidad mexicana, de los cuales no se habla tan a menudo. Estos son aquellos de origen mexicano nacidos en Estados Unidos. Hoy en día, casi 22 millones de personas se identifican como mexicoamericanos, representando el 65 por ciento de la población total de origen mexicano en Estados Unidos – casi el doble de los mexicanos de primera generación.

La migración mexicana de primera generación alcanzó su máximo histórico en 2007. Sin embargo, en los últimos años el número de mexicanos que emigran hacia Estados Unidos es el mismo que el número de mexicanos que está regresando a México, lo que hace que la migración neta sea cero.

Creo muy sinceramente que sin distinción de su lugar de nacimiento o estatus migratorio, todos son miembros de la comunidad de origen mexicano en Estados Unidos. El número de personas de origen mexicano en Estados Unidos sigue creciendo, y a un ritmo mucho mayor que cualquier otro grupo de origen. Pero esto se debe principalmente a los mexicanos nacidos en Estados Unidos, no por migración. El día de hoy, uno de cada cuatro niños y niñas recién nacidos en este país es de origen hispano, y de ellos, más de la mitad son de origen mexicano. El futuro de los mexicanos en Estados Unidos no se definirá en la frontera, sino en cada uno de los hogares de éste país, en las salas de maternidad, escuelas,  universidades y en sus comunidades. Lo podemos ver hoy aquí en esta sala.

Nunca antes en la historia de Estados Unidos un grupo étnico minoritario ha representado tal porcentaje de la juventud.

¿Alguno de ustedes es de California? No sé si ustedes ya lo saben, pero hace unos días, los hispanos se convirtieron en el grupo étnico más grande en California, que es ya el primer estado de este país donde el número de hispanos supera a de los blancos no hispanos. Los hispanos son el segmento étnico de más rápido crecimiento. Así como se ve hoy en California es como se verá Estados Unidos en general en el 2050: 39 por ciento de hispanos, 13 por ciento de asiáticos, 9 por ciento de afroamericanos, 35 por ciento de blancos no hispanos y 4 de otros.

La edad mediana en Estados Unidos es de 37 años, mientras que la edad mediana de los mexicanos nacidos en Estados Unidos es de 17 años. Con una edad promedio menor, una tasa de mortandad menor y una tasa de fertilidad mayor a la de los anglosajones, los hispanos podrían representar el 37 por ciento del total de la población estadounidense para 2050.

Yo probablemente ya no estaré aquí entonces, pero ustedes sí. Ustedes no sólo van a vivir este cambio, son parte y motor de él y se beneficiarán de él pero también beneficiarán a los Estados Unidos y a México con él.

Y esta transformación demográfica ya ha dado lugar a una transformación social. En ocasiones, lo único que falta es hacer conciencia de ello. Cuando llegué a este país, pensé que mi papel hacia la comunidad mexicana era de apoyo. Ahora entiendo que mi papel también es de aprendizaje. Esta comunidad, diversa y dinámica, tiene mucho que enseñarnos. Lo que hace falta, ahora, es forjar un camino que nos lleve a desarrollar el potencial de esta comunidad en beneficio de ambas naciones.

Como saben, nuestras vidas están usualmente conformadas por dos ámbitos: el personal y el profesional, pero yo estoy convencido de que las personas de origen mexicano en Estados Unidos no tienen sólo esos dos ámbitos sino tres. El tercero es el del involucramiento comunitario, que exige de ellos participación y liderazgo.

De todos depende que el futuro no sea solo un simple porvenir sino un árbol lleno de oportunidades que plantamos hoy y ayudamos a crecer, para que en unas décadas podamos cosechar sus frutos.

Estudiantes, profesionistas, empresarios, espero que este sea sólo el inicio de una conversación larga y fructífera entre ustedes y nosotros. Muchas gracias por estar aquí.