Washington DC, 27 de septiembre, 2010

 

 

MENSAJE DEL EMBAJADOR ARTURO SARUKHAN CON MOTIVO DEL RECONOCIMIENTO ESPECIAL QUE SE LE HACE EN EL MARCO DE LA ENTREGA DE LA MEDALLA AL MÉRITO TURÍSTICO 2010

 

Félix González Canto,

Gobernador Constitucional del Estado de Quintana Roo,

Prestadores de Servicios Turísticos,

Amigos y Amigas,

Es para mí un gran honor recibir este reconocimiento especial que otorga el Gobierno y los ciudadanos del Estado de Quintana Roo. Lo acepto en nombre de todo el equipo de la Embajada de México—y de su red consular— en Estados Unidos, y de todos aquellos que, tanto en México como en Estados Unidos, trabajaron incesantemente para enfrentar oportuna y exitosamente el enorme reto que representó la crisis sanitaria que afectó principalmente a nuestro país el año pasado, y que rápidamente se convirtió en una amenaza a nivel global.

 

Debemos estar todos orgullosos de la manera en que los mexicanos –sociedad civil y gobierno— manejamos dicha situación. Aprovecho este reconocimiento para destacar que el éxito con el que se atendió y administró la pandemia respondió en gran medida al excelente nivel de cooperación y madurez que registra la relación bilateral México-Estados Unidos. La oportuna atención de dicha emergencia; el diálogo estrecho a todos los niveles del espectro político y técnico, así como la confianza y apertura que caracterizó la colaboración con Estados Unidos fueron clave para responder eficazmente y mitigar el impacto en la población, el turismo y la economía en general. Sin duda alguna, la cooperación entre México y Estados Unidos operó con una agilidad y eficiencia casi sin precedentes. Ambos gobiernos colaboramos sin cesar con responsabilidad para identificar y contener la propagación de la influenza H1N1.

 

Mexico actuó como lo que somos: una nación responsable. Desde el inicio de la emergencia sanitaria fuimos absolutamente transparentes ante la población y ante la comunidad internacional, alertando de los riesgos y la seriedad de la situación, a pesar de los enormes costos que sabíamos que esto podría tener para nuestra economía. Con el manejo de esta crisis, México sentó un importante precedente, y demostró que el estándar internacional debe estar basado en la rendición de cuentas en el manejo de crisis.

 

La manera en que México y Estados Unidos cooperaron en esta difícil coyuntura, fue fundamental para mantener el flujo de visitantes de Estados Unidos hacia Cancún, la Riviera Maya y demás destinos del hermoso Estado de Quintana Roo. Pero igualmente importante es hacer un reconocimiento a la población de esas zonas, y a los prestadores de servicios turísticos por no haber bajado la guardia en las tarifas y promociones que permitieron mantener el atractivo turístico de la región. La belleza natural de la zona aunada a la calidad de sus servicios y de su infraestructura turística forman el binomio que permitió y seguirá permitiendo a estos destinos turísticos continuar ubicados entre los principales del mundo.

 

Dicen que las verdaderas amistades se ponen a prueba en la adversidad. Creo que México y Estados Unidos enfrentaron esta situación como verdaderos amigos y como los socios estratégicos que somos.  Los lazos socioeconómicos y culturales entre México y Estados Unidos exigen este tipo de colaboración.  No hay margen para otro tipo de relación. Coyunturas como las que representó la epidemia del virus H1N1 nos recuerdan que sólo a partir de una visión sostenida de responsabilidad compartida podremos seguir construyendo un futuro de mayor bienestar para nuestros pueblos. La interacción entre ambos gobiernos durante esta crisis sanitaria fue una clara demostración de lo que podemos lograr juntos  con coordinación, y sobre todo, con la convicción de que el bienestar de uno se traduce en el bienestar del otro.

 

Asumo pues este reconocimiento como uno que se hace a lo que debe ser la labor multifacética que nuestras embajadas en todo el mundo deben desarrollar para promover a México de manera proactiva e integral —para beneficio de nuestro país y de todos los mexicanos— en el exterior.