Reynosa, Tamaulipas

04. XII.07

 

Señores y señoras,

 

Es un honor estar con ustedes en este importante evento para la apertura de un nuevo carril SENTRI entre Reynosa y McAllen, y la colocación de la primera piedra del nuevo puente internacional Reynosa-Anzaldúas.

 

Se trata de dos obras de gran relevancia para la región y que abonan el compromiso del Presidente Felipe Calderón con el desarrollo de infraestructura que permita a México seguir compitiendo y ganando en el mundo. Pero, más allá de su impacto regional, estas obras son una clara muestra de la creciente interdependencia entre México y Estados Unidos. Y en este sentido, probablemente nadie más que comunidades fronterizas como ésta, entiende con mayor claridad la siguiente e inalterable verdad: no existe en el mundo una relación bilateral más importante para el bienestar de los ciudadanos en cada una de nuestras dos naciones que la relación entre México y Estados Unidos. La intensidad y complejidad de este vínculo no nos debe sorprender: compartimos una larga frontera; valores fundamentales; y una comunidad transnacional con raíces en ambos lados del Río Bravo.

 

Independientemente de la bandera que cada quien honra y el himno que cada uno entona, existe una interacción real y dinámica entre mexicanos y estadounidenses a nivel cotidiano. Nuestra relación bilateral opera no sólo al más alto nivel entre nuestros dos gobiernos federales, sino también se manifiesta en la vida diaria de nuestros ciudadanos, en las calles de nuestros pueblos y las avenidas de nuestras ciudades.

 

Este dinámico y hacendoso intercambio es particularmente evidente a lo largo de la frontera, una frontera que es testigo de alrededor de 300 millones de cruces de personas al día y a través de la cual se intercambian anualmente 330 mil millones de dólares en bienes comerciales, de los cuales el 70% cruzan por tierra. Estos datos ilustran, con la contundencia que tienen los datos duros, la enorme e innegable importancia de la frontera, así como su gran potencial para nuestro bienestar común.

 

Pero la frontera es mucho más que una línea que cruzan personas y bienes de manera cotidiana. La frontera es un espacio de encuentro en el que dos pueblos han logrado crear una comunidad que debe ser un ejemplo para todos nosotros. Y esta zona fronteriza, al ser más un fenómeno social que un dato geográfico, está creciendo y abarcando a más y más gente de ambos lados de la frontera.

 

Este fenómeno social nos obliga a confrontar de manera inteligente y corresponsable uno de los temas de mayor importancia en la relación bilateral, el de los flujos migratorios. Como ciudades fronterizas ustedes entienden la innegable aportación de los migrantes al desarrollo de su comunidad. Como comunidades fronterizas son testigos de la riqueza cultural que se genera al interactuar nuestras dos culturas. Y como economías fronterizas están concientes de la enorme vitalidad que la movilidad laboral le imprime a nuestras economías.

 

Aquí, en esta línea fronteriza, hay que seguirlo afirmando, los migrantes no son una amenaza para la seguridad de nadie. Son hombres y mujeres de valores sólidos, que con su trabajo enriquecen y fortalecen a la sociedad estadounidense. Ustedes en la frontera lo saben por que ustedes ven y viven de manera cotidiana y concreta lo mucho que aportan los migrantes.

 

Señores y señoras,

México y Estados Unidos necesitan replicar en todos los niveles y ámbitos la cooperación y el diálogo que caracteriza a las comunidades fronterizas, ya que la relación bilateral enfrenta hoy importantes retos que debemos superar de manera conjunta y con un ánimo de corresponsabilidad. Existen retos comerciales, retos de seguridad, ecológicos, culturales y laborales. La frontera en muchos sentidos es un microcosmos en donde éstos temas surgen con mayor claridad y contundencia.

 

Hoy precisamente, con la apertura de un nuevo carril SENTRI entre Reynosa y McAllen, y la colocación de la primera piedra del nuevo puente internacional Reynosa-Anzaldúas somos testigos de cómo juntos México y Estados Unidos podemos ser verdaderos socios estratégicos.

 

Muchas gracias.