Distinguido Señor Secretario de Estado de los Estados Unidos de América, Señor John Kerry;

Distinguido Señor Secretario General de las Naciones Unidas, Señor Ban Ki-Moon;

Estimados Ministros y Titulares de Organismos Internacionales;

En nombre de México, deseo en primer lugar, sumarme a las muestras de reconocimiento al compromiso del gobierno de los Estados Unidos por la convocatoria a esta Cumbre.

Asimismo, expreso nuestra profunda solidaridad con los familiares de las víctimas del terrorismo y de toda forma de violencia.

México condena firmemente estos actos inhumanos.

Señoras y señores:

En los últimos años, el mundo ha sido testigo de los efectos del extremismo violento y de la intolerancia.

Por eso, México acude a esta Cumbre convencido de la importancia de generar una respuesta articulada, no sólo para combatirlo, sino también para prevenirlo, atendiendo sus causas políticas, económicas y sociales.

Este espacio de diálogo representa una valiosa oportunidad para contextualizar, identificar y definir estrategias más efectivas para hacer frente al extremismo violento.

El mundo interconectado en el que vivimos propicia un mayor acercamiento entre sociedades y nos ofrece la oportunidad única de difundir globalmente un mensaje de libertad, de tolerancia y de aprendizaje a partir de las diferencias.

Sin embargo, el uso indebido de las tecnologías también facilita el reclutamiento de personas y la captación de fondos para organizaciones terroristas.

Aunado a lo anterior, el tráfico global de bienes ilícitos ha significado mayor disponibilidad  de recursos para estas organizaciones, en detrimento de la seguridad y la estabilidad en diferentes regiones del mundo.

Ante todo ello,  México refrenda su convicción de que es necesario atender este desafío desde una perspectiva integral.

Consideramos de suma importancia para la prosperidad de nuestras naciones el preservar las ventajas que ofrecen las tecnologías de la información, así como el libre comercio, y el flujo de personas a través de fronteras seguras.

Pero también debemos tomar medidas para evitar que nuestros territorios pudieran ser utilizados para dar refugio o brindar cualquier apoyo al terrorismo.

Señoras y señores, México está convencido de que la respuesta a este desafío debe tener, además de una acción efectiva inmediata, un importante componente de prevención.

Esto con el objetivo de que grupos extremistas no cuenten con un entorno propicio para alcanzar sus objetivos ni puedan reclutar seguidores, particularmente a jóvenes, entre quienes estas ideologías se han esparcido.

Es por ello que debemos generar oportunidades de desarrollo, alternativas de crecimiento y políticas incluyentes, con especial énfasis en favor de las nuevas generaciones.

Creemos en una visión amplia de la prevención. Una visión que pasa por dotar a nuestros ciudadanos de capacidades para insertarse en la sociedad y en la vida productiva sin importar religión, origen étnico o condición social.

Con esta convicción, en México hemos hecho de la prevención y el fortalecimiento del tejido social componentes esenciales de los programas y políticas de esta administración.

En este sentido, saludamos el enfoque de esta Cumbre, que recoge los postulados de la resolución 2178 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, basado en la construcción de la resiliencia comunitaria.

Damos también la bienvenida a la adopción, la semana pasada, de la resolución 2199 del Consejo de Seguridad, que confirma una vez más la unidad internacional en el combate contra el terrorismo y sus fuentes de apoyo y financiamiento.

Y saludamos los propósitos e iniciativas de la Alianza de las Civilizaciones de las Naciones Unidas para fomentar el acercamiento entre los diversas regiones representadas en este foro.

Porque un elemento fundamental para prevenir la radicalización y el extremismo es profundizar el diálogo y la cooperación entre países, culturas y religiones.

Esto con el fin de reforzar los mensajes de convivencia pacífica, evitando que las expresiones violentas e intolerantes descalifiquen a cualquier grupo social. México reconoce que uno de los pilares de esta Cumbre es la cooperación internacional.

Por ello, consideramos necesario fortalecer nuestras capacidades de colaboración a través del intercambio de información, de buenas prácticas y de medidas apropiadas para crear un frente común de atención y prevención del extremismo violento.

Señoras y señores,

Para garantizar la tranquilidad de las naciones, no basta con hacer frente a las expresiones de violencia, también es imprescindible atender sus orígenes.

Es nuestra obligación nacional y colectiva combatir la amenaza del terrorismo, pero también construir respuestas a las causas de fondo que lo generan.

Asegurando siempre que las medidas respeten las libertades fundamentales y se apeguen al derecho internacional.

Impulsando una agenda de responsabilidad global en la que las oportunidades y la prosperidad se constituyan como fin y herramienta.

En ese marco, México seguirá trabajando activamente en las iniciativas que deriven de esta Cumbre.

Lo haremos a fin de responder a las amenazas a la seguridad internacional, en el marco del Estado de derecho, bajo un enfoque de cooperación multilateral y de respeto a los derechos humanos.

Muchas gracias.