La Embajada de México en Egipto celebra el Día de Muertos con “Ecos de Eternidad” y la participación del artista oaxaqueño Roberto Jiménez

La Embajada de México en Egipto celebró el Día de Muertos con la inauguración de la ofrenda “Ecos de Eternidad”, que contó con la participación del artista visual Roberto Jiménez, quien viajó desde Oaxaca hasta la capital egipcia para compartir las tradiciones y la riqueza artística de su tierra natal. Presentada en la Residencia Oficial de México, la instalación ofreció un espacio de encuentro entre las culturas de México y Egipto en torno a la vida, la muerte y la memoria.

Originario de Oaxaca, Jiménez desarrolla una obra que explora las tradiciones y los saberes ancestrales de su estado. Su práctica artística se distingue por el uso de materiales naturales, como las plumas y las fibras vegetales, que transforma en tocados, vestuarios y piezas escultóricas. Su participación en “Ecos de Eternidad” acercó al público egipcio una interpretación contemporánea del patrimonio cultural oaxaqueño.

Bajo la curaduría de Mafalda Budib, la ofrenda se inspiró en las tumbas zapotecas de Monte Albán, en Oaxaca, y en el universo funerario de Tutankamón. La propuesta estableció un diálogo entre dos civilizaciones que desarrollaron profundas tradiciones para honrar a sus antepasados y preservar su memoria.

La celebración contó también con la colaboración de integrantes de la comunidad mexicana residente en Egipto, así como de estudiantes y voluntarios de instituciones académicas egipcias, quienes participaron en los preparativos de la ofrenda. Su colaboración hizo de este encuentro un esfuerzo colectivo que fortaleció los lazos de amistad entre ambos países.

Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos, inscritas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, constituyen una de las expresiones más emblemáticas del patrimonio cultural mexicano. Mediante ofrendas, flores, alimentos y otros elementos simbólicos, las familias recuerdan y honran a sus seres queridos, transmitiendo esta tradición de generación en generación.

Con esta iniciativa, la Embajada de México en Egipto reafirmó su compromiso con la difusión del patrimonio cultural mexicano y la promoción de sus creadores. La presencia de Roberto Jiménez permitió compartir con el público egipcio una expresión viva del arte oaxaqueño y reconocer las afinidades culturales que acercan a México y Egipto.