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Por más de cuatro décadas, la cooperación entre México y China se ha mantenido como un importante activo de la relación bilateral, a través de la instrumentación de programas y proyectos emblemáticos, como la formación de especialistas mexicanos en medicina tradicional china, que sigue arrojando resultados palpables, y el programa conjunto entre los zoológicos de Beijing y la Ciudad de México para la reproducción del Panda Gigante, pionero en su tipo.

A partir del establecimiento de la Asociación Estratégica Integral en junio de 2013, los gobiernos de ambos países identificaron como meta prioritaria consolidar a la cooperación como un componente de mayor relieve de la relación bilateral, orientando esfuerzos a lograr que los intercambios en la materia sean más acordes a las transformaciones experimentadas por ambos países en los últimos años.

En ese sentido, se ha transitado hacia un esquema compacto de prioridades identificadas conjuntamente, procurando privilegiar la calidad por sobre la cantidad de las acciones instrumentadas en ámbitos tales como energías limpias, biotecnología, agricultura, ingeniería aeroespacial, recursos hídricos, medio ambiente y salud, entre otros.

Destaca el lanzamiento en 2015 de la primera convocatoria para proyectos de investigación científico-tecnológica que China realiza con un país latinoamericano, coordinada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China. Este ejercicio abrió una nueva área de oportunidad para profundizar los intercambios de científicos e investigadores de México con sus contrapartes en China y estableció las bases para una prometedora colaboración futura en la materia.

Asimismo, se ha intensificado la dinámica de acercamientos en sectores en los que México y China cuentan con fortalezas y potencial para intercambiar experiencias, conocimientos y buenas prácticas, mediante visitas de trabajo de funcionarios y especialistas de instituciones públicas de ambos países. En este rubro, destacan los intercambios bilaterales en materia de recursos hídricos; atención hospitalaria y servicios médicos; investigaciones agrícolas; acuacultura y pesca; prevención, protección y mitigación de desastres; cooperación espacial; e información geoespacial y estadística, entre otros.

También se ha impulsado la cooperación en sus dimensiones multilateral y regional y se han identificado convergencias en temas de interés común en las agendas de largo alcance en materia de desarrollo sostenible, cambio climático, financiamiento al desarrollo, sistema multilateral de comercio e igualdad de género y empoderamiento de las mujeres.