Derecho a la salud en Brasil
En Brasil, la salud es un derecho garantizado por la Constitución Federal de 1988 y por la Ley n.º 8.080/1990, que regula el funcionamiento del Sistema Único de Salud (SUS). Este marco jurídico reconoce el acceso a la salud como un derecho de todas las personas y como una obligación del Estado.
Asimismo, la legislación brasileña reconoce la protección de los derechos de las personas migrantes. La Ley de Migración n.º 13.445/2017 establece principios de igualdad de trato, no discriminación y acceso a servicios públicos, lo que incluye el derecho a la atención en salud.
En este sentido, las mexicanas y los mexicanos que se encuentren en Brasil pueden acceder a distintos servicios de salud, incluidos los relacionados con atención en salud mental, de conformidad con la legislación vigente y con la organización institucional del sistema de salud brasileño.
Marco normativo
La protección del derecho a la salud en Brasil se sustenta, entre otros, en los siguientes instrumentos:
- Constitución Federal de 1988, que reconoce la salud como un derecho de todas las personas y un deber del Estado.
- Ley n.º 8.080/1990, que regula el Sistema Único de Salud (SUS).
- Ley de Migración n.º 13.445/2017, que garantiza derechos y protección a las personas migrantes en territorio brasileño.
- Decreto n.º 12.657/2025, relacionado con la Política Nacional de Migraciones, Refugio y Apatridia.
Acceso a la salud para personas migrantes
El marco legal brasileño prevé que las personas migrantes tengan acceso a servicios públicos esenciales en condiciones de igualdad, de conformidad con los principios de dignidad humana, no discriminación y respeto a los derechos fundamentales.
En materia de salud mental, esto significa que las personas migrantes pueden acudir a servicios de atención, orientación, acompañamiento y tratamiento disponibles dentro de la red pública, conforme a la organización local de los servicios y a las necesidades del caso.
Organización institucional en salud mental
El Ministerio de Salud de Brasil participa en la formulación, coordinación y fortalecimiento de políticas públicas en salud mental, promoviendo acciones de atención integral, prevención, inclusión social y articulación interinstitucional.
Dentro de esta estructura destaca el Departamento de Saúde Mental, Álcool e Outras Drogas (DESMAD), responsable de coordinar acciones relacionadas con salud mental, atención psicosocial y políticas vinculadas al consumo de alcohol y otras sustancias.
Red de Atención Psicosocial (RAPS)
La atención en salud mental en Brasil se articula a través de la Red de Atención Psicosocial (RAPS), que integra distintos servicios y niveles de atención. Su objetivo es ofrecer acompañamiento integral a personas con sufrimiento psíquico o trastornos mentales, así como atención a quienes presentan necesidades derivadas del consumo problemático de alcohol y otras drogas.
La RAPS se compone de diversos dispositivos, entre ellos:
- Atención primaria en salud.
- Centros de Atención Psicosocial (CAPS).
- Servicios de urgencia y emergencia.
- Unidades de acogimiento y atención residencial cuando corresponde.
- Hospitales generales con atención en salud mental.
- Servicios de rehabilitación psicosocial e inclusión comunitaria.
Centros de Atención Psicosocial (CAPS)
Los CAPS son uno de los principales puntos de atención de la red pública de salud mental en Brasil. Brindan atención especializada, acompañamiento terapéutico y apoyo multiprofesional a personas con trastornos mentales graves y persistentes, así como a quienes requieren atención relacionada con el consumo de alcohol y otras drogas.
Dependiendo de su perfil, pueden existir servicios orientados a:
- personas adultas;
- niñas, niños y adolescentes;
- personas con necesidades relacionadas con alcohol y otras drogas.
Principios de atención
La organización de la atención en salud mental en Brasil parte de principios de integralidad, dignidad, respeto a los derechos humanos, atención comunitaria e inclusión social. También se promueve la articulación entre servicios de salud, asistencia social, protección de derechos y otras instancias públicas.
En el caso de personas migrantes, estos principios deben interpretarse a la luz del acceso igualitario, la no discriminación y la necesidad de ofrecer atención humanizada e intercultural.
Consideraciones finales
La salud mental forma parte del derecho a la salud y debe entenderse como un componente esencial del bienestar y de la protección integral de las personas. En Brasil, este derecho cuenta con sustento constitucional, legal e institucional, y puede ejercerse a través de la red pública de atención, así como mediante mecanismos de orientación y protección disponibles en distintas regiones del país.
Para información práctica sobre servicios específicos, se recomienda consultar también los apartados de Números de emergencia, Red pública, Red privada y Atención a la mujer dentro de esta misma sección.