La Arquitectura Institucional del AGM
El AGM no es solo un documento jurídico; es un sistema de gobernanza bilateral diseñado para que la relación entre México y la UE funcione de manera continua y estructurada, con mecanismos claros de seguimiento y rendición de cuentas.

Para la operación cotidiana del acuerdo, el AGM fortalece el Consejo Conjunto y el Comité Conjunto, los órganos intergubernamentales que supervisan el buen funcionamiento de la relación. De estos cuerpos se desprenden subcomités especializados con periodicidad definida, entre ellos un Subcomité de Anticorrupción y un Subcomité de Comercio y Desarrollo Sostenible, encargados de implementar los compromisos, monitorear avances y facilitar la solución de diferencias en sus respectivas áreas.
El acuerdo también amplía y democratiza los espacios de participación institucional. La Comisión Parlamentaria Mixta México–UE, integrada por el Parlamento Europeo y el Congreso de la Unión, se reúne dos veces al año para dar seguimiento al acuerdo desde la perspectiva legislativa.
Mediante los Grupos Consultivos Nacionales y el Foro de la Sociedad Civil, organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y asociaciones empresariales de ambas partes tienen la posibilidad de emitir opiniones y presentar recomendaciones directamente a sus respectivos gobiernos, en sesiones que corren en paralelo a las del Comité Conjunto.