Relaciones Económicas con Bélgica y Luxemburgo
México - Bélgica
México - Luxemburgo
1. México–Bélgica: Economía
El Reino de Bélgica posee una economía avanzada, abierta y altamente integrada al comercio internacional, con un marco institucional y productivo robusto que lo ubica entre las economías más relevantes de Europa y del mundo. En 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) nominal de Bélgica alcanzó aproximadamente 664.6 mil millones de dólares estadounidenses, equivalente a cerca del 0,6 % del PIB mundial. Se estima un crecimiento del PIB real cercano al 1.3% para 2026.
El PIB per cápita en Bélgica es elevado. Datos del Banco Mundial señalan que en 2024 el PIB per cápita fue de alrededor de 56,600 USD, muy por encima del promedio mundial, lo que refleja altos niveles de productividad y desarrollo económico.
La economía belga destaca por su apertura comercial. En 2024, la suma de exportaciones e importaciones representó más del 158% del PIB de Bélgica, uno de los ratios más altos entre las economías avanzadas, lo que indica una importante integración con los mercados globales.
En términos de valor absoluto, en 2024 Bélgica exportó bienes y servicios por alrededor de 377 mil millones de dólares, e importó cerca de 367 mil millones de dólares, resultando en un superávit comercial moderado dentro de un entorno global competitivo.
Bélgica es una potencia exportadora donde el comercio de bienes y servicios suele representar más del 85% de su PIB.
- Principales Socios: Alemania, Francia, Países Bajos y Estados Unidos.
- Exportaciones Clave: Productos químicos, productos farmacéuticos, maquinaria, diamantes tallados y equipo de transporte.
- Importaciones Clave: Materias primas, maquinaria y equipos, productos químicos, combustibles y productos alimenticios.
La economía belga está fuertemente terciarizada (servicios representan el 75% del PIB), pero mantiene una base industrial de alta tecnología.
- Industria Química y Farmacéutica: Es el pilar del sector manufacturero y de exportación. Bélgica es un hub mundial en la producción y distribución de vacunas y de productos biofarmacéuticos.
- Logística y Transporte: El Puerto de Amberes-Brujas es el segundo más grande de Europa y el principal centro de gestión de vehículos y productos químicos. Su reciente fusión ha consolidado a Bélgica como la principal puerta de entrada de mercancías al continente.
- Tecnología Alimentaria y Bebidas: Más allá del chocolate y la cerveza, es un sector innovador con altos estándares de seguridad alimentaria y una fuerte orientación exportadora.
- Energía e Industria Verde: Bélgica está liderando la transición hacia el hidrógeno verde y la energía eólica marina en el Mar del Norte, sectores con gran potencial para la inversión extranjera.
Bélgica también figura como destino y origen de inversión extranjera directa (IED) significativa, apoyada por un entorno institucional estable, una fuerza laboral calificada y redes logísticas altamente desarrolladas. Su posición geográfica facilita el acceso al mercado único europeo y a las cadenas de valor globales.
Este perfil económico convierte a Bélgica en un socio estratégico para México en ámbitos de comercio, inversión y cooperación económica, en el contexto de sus relaciones con la Unión Europea y otros socios multilaterales.
2. México–Bélgica: Comercio bilateral
La relación económica entre México y el Reino de Bélgica se sustenta en un comercio bilateral activo y en flujos de inversión extranjera directa significativos. Bélgica, a menudo descrita como el corazón logístico de Europa, no solo representa un mercado de consumo para las exportaciones mexicanas, sino que actúa como un inversor de capital intensivo y un socio tecnológico fundamental en sectores de alta complejidad como la biofarmacia, la química especializada y la agroindustria.
El intercambio comercial entre México y el Reino de Bélgica ha alcanzado una madurez estratégica, consolidándose en 2024 con un flujo total de mercancías de aproximadamente 3,070 millones de dólares, de acuerdo con datos del Banco de México. Esta cifra subraya la posición de Bélgica como el séptimo socio comercial de México entre los estados miembros de la Unión Europea.
En términos de exportaciones, México envió productos al mercado belga por un valor aproximado de 1,370 millones de dólares durante 2024, lo que representó el 0.22% de las ventas totales del país al exterior. La oferta exportable mexicana ha mostrado una evolución notable hacia manufacturas avanzadas e instrumentos de precisión. Los tres rubros más destacados por su valor e importancia industrial fueron:
- Materias colorantes y luminóforos: con un valor de 133 millones de dólares, son fundamentales para la industria química y electrónica belga.
- Instrumentos ópticos y médicos: que representaron el 4% del total exportado, reflejando el alto componente tecnológico de la relación.
- Productos químicos orgánicos: que representan el 2% del flujo hacia Bélgica.
Por otro lado, las importaciones procedentes de Bélgica totalizaron 1,700 millones de dólares en 2024, lo que generó un saldo comercial deficitario para México de 324 millones de dólares. Este déficit se explica por la adquisición estratégica de bienes de capital y tecnología de alto valor unitario, esenciales para la modernización de los sectores de salud y de transformación en México. Los tres principales productos importados desde Bélgica fueron:
- Fracciones de sangre e inmunológicos: con un valor de 136 millones de dólares, vitales para el sector de la biotecnología y para la salud nacional.
- Productos químicos diversos: que constituyeron el 1% de las compras totales.
- Metales base y sus manufacturas: representando el 2% de las importaciones, claves para la construcción y maquinaria.
Finalmente, la integración comercial se ve potenciada por la eficiencia logística del Puerto de Amberes-Brujas, el segundo más grande de Europa y la principal puerta de entrada de los productos mexicanos al continente. La conectividad con este puerto es vital para sectores específicos como el agroalimentario, permitiendo que productos como el aguacate y el mango lleguen en condiciones óptimas a través de cadenas de frío especializadas. Esta sólida infraestructura, sumada a la presencia de aproximadamente 420 empresas con capital belga en México, asegura que la relación comercial continúe siendo un motor de competitividad y de transferencia tecnológica para ambas naciones.
3. México–Bélgica: Inversiones
La IED se ha consolidado como el ancla fundamental de la relación económica bilateral, posicionando a Bélgica como el quinto inversor más grande de México a nivel global y el séptimo históricamente. Entre enero de 1999 y diciembre de 2024, México ha recibido un flujo acumulado de 27,526 millones de dólares provenientes de capitales belgas, lo que demuestra una madurez institucional excepcional. Esta presencia se desglosa principalmente en nuevas inversiones, que suman 15,386 millones de dólares, y en una reinversión constante de utilidades, que alcanza los 10,866 millones de dólares, lo que refleja el compromiso a largo plazo de las empresas belgas con el mercado mexicano.
Durante el ejercicio 2024, la confianza empresarial belga se mantuvo firme con una captación de 1,540 millones de dólares en IED. La estructura de esta inversión anual revela una estrategia de consolidación financiera, donde la mayor parte de los recursos se canalizó a través de cuentas entre compañías (entre 932 y 959 millones de dólares), fortaleciendo la liquidez y las capacidades operativas de las filiales en territorio nacional. Asimismo, la reinversión de utilidades, situada entre 577 y 585 millones de dólares, subraya que las operaciones existentes continúan generando retornos positivos destinados a alimentar el crecimiento futuro en el país.
Geográficamente, la inversión belga se concentra en polos estratégicos de competitividad, con la Ciudad de México a la cabeza como sede corporativa de las principales transnacionales, que han recibido 688 millones de dólares solo en 2024. Sectorialmente, el capital belga tiene una huella destacada en la manufactura, con una historia marcada por la industria de las bebidas y el tabaco, que concentra el 97.5% de la inversión manufacturera gracias a adquisiciones de gran escala, como la de Grupo Modelo por AB InBev. Otras empresas belgas con presencia en México incluyen a Ontex, Agfa-Gevaert, Cartamundi y Janssen Pharmaceutica, entre otras, que no solo aportan capital, sino que también introducen estándares de vanguardia en sectores críticos como la biotecnología, la química especializada y la logística.
La estructura federal de Bélgica otorga a sus regiones (Flandes, Valonia y Bruselas-Capital) competencias exclusivas en materia de promoción económica y de comercio exterior, lo que influye directamente en el perfil de la Inversión Extranjera Directa (IED) en México. Flandes, el motor industrial y logístico del norte, concentra históricamente el mayor volumen de inversión, impulsado por gigantes globales como Anheuser-Busch InBev (con sede en Lovaina), cuya adquisición de Grupo Modelo representa el hito más importante de la IED belga en territorio nacional. Por su parte, Valonia aporta una inversión de alto valor tecnológico a través de sus "polos de competitividad", destacando en sectores como las ciencias de la vida, la biotecnología y la agroindustria, y en exportaciones clave de productos farmacéuticos que representan más de la mitad de sus ventas a México.
La presencia empresarial mexicana en Bélgica ha pasado de ser meramente comercial a consolidarse mediante inversiones directas estratégicas en los sectores de servicios y de manufactura avanzada. Destaca de manera preponderante la expansión de Alsea, que desde 2019 opera y desarrolla la marca Starbucks en territorio belga, posicionando a la firma mexicana como un referente en el mercado de retail y de hospitalidad en Europa. Asimismo, la multinacional Orbia (antes Mexichem) mantiene una presencia operativa y colabora estrechamente con el ecosistema industrial local. Estas inversiones, sumadas al uso intensivo de la plataforma logística del Puerto de Amberes-Brujas por parte de empresas mexicanas, reafirman a Bélgica como un socio receptor de capital mexicano que busca una puerta de entrada eficiente y tecnificada al corazón de la Unión Europea.
Misiones comerciales
En octubre de 2025, se llevó a cabo una exitosa Misión Comercial Multisectorial a México, que contó con la participación de diversas empresas belgas y de representantes de las agencias de promoción económica belgas, AWEX y FIT. Esta misión subrayó el interés de Bélgica en el nearshoring y en la expansión de las inversiones en sectores estratégicos como la manufactura avanzada, la logística y la tecnología, reafirmando a México como un socio confiable y un destino prioritario para el capital belga en América Latina.
Dando continuidad a estos esfuerzos, se ha programado una nueva Misión plurisectorial a México para junio de 2026 (del 8 al 12 de junio), organizada por la AWEX. Esta misión se centrará especialmente en los sectores de la industria agroalimentaria y de los servicios a la industria (mantenimiento, ingeniería y digitalización), con agendas de negocios enfocadas en polos económicos clave como la Ciudad de México y Monterrey.
4. México–Bélgica: Oportunidades de negocio
Bélgica cuenta con un mercado abierto y bien conectado con las principales economías del mundo. Como puerta de entrada logística a Europa, sede de importantes instituciones de la Unión Europea y con una ubicación central estrechamente vinculada a las principales economías europeas, Bélgica representa un mercado y un destino atractivo para los inversionistas mexicanos. Es un socio económico altamente desarrollado que se beneficia de una fuerza laboral sumamente capacitada, de centros de investigación de renombre mundial y de una infraestructura que respalda una amplia gama de actividades económicas.
El Puerto de Amberes-Brujas es la puerta de entrada principal para el comercio mexicano. La infraestructura belga permite que un producto desembarcado en el Puerto de Amberes-Brujas llegue a más de 500 millones de consumidores en menos de 24 horas.
Existen oportunidades relevantes en sectores como el agroalimentario, el de dispositivos médicos, el farmacéutico, el de autopartes, el químico y el de maquinaria, así como en servicios especializados y productos con valor agregado.
Por su parte, México ofrece un entorno atractivo para la inversión extranjera y el acceso preferencial a América del Norte y a una amplia red de acuerdos comerciales. México ofrece amplias oportunidades para empresas belgas interesadas en manufactura avanzada, industria automotriz, energía, logística, infraestructura, tecnologías de la información, economía circular y servicios empresariales. La disponibilidad de mano de obra calificada, la integración de México en cadenas globales de valor y su acceso preferencial a los mercados de América del Norte y de América Latina fortalecen su atractivo como destino de inversión.
El entorno de negocios se ve reforzado por el marco del Acuerdo Global México–Unión Europea, que facilita el comercio de bienes y servicios, así como por la modernización del acuerdo, orientada a ampliar las disciplinas en comercio digital, sostenibilidad y pymes.
Para tener éxito en el mercado belga, se recomienda a los empresarios mexicanos participar en ferias comerciales sectoriales y apoyarse en las Cámaras de Comercio locales para identificar socios de distribución confiables.Asimismo, la presencia de las agencias de promoción económica y la realización de misiones comerciales contribuye a identificar oportunidades concretas de negocio y a fomentar el contacto entre empresas de ambos países.
En este contexto, la Embajada de México en Bélgica promueve el acercamiento entre actores económicos, apoya la identificación de oportunidades sectoriales y fomenta la participación de empresas mexicanas y belgas en iniciativas de comercio e inversión que fortalezcan la relación económica bilateral.
1. México–Luxemburgo: Economía
La posición geográfica de Luxemburgo en el corazón de Europa, su pertenencia a la zona euro y al mercado único, así como su infraestructura logística y de conectividad, lo convierten en un centro de servicios y plataforma para operaciones regionales de empresas internacionales.
Luxemburgo cuenta con una economía altamente desarrollada, abierta y fuertemente orientada al exterior. Registra uno de los PIB per cápita más elevados del mundo, superior a USD 120,000 en términos nominales, reflejo de una economía de alto valor agregado. Más del 85 % del PIB proviene del sector servicios, mientras que la industria representa alrededor del 12 %, y la agricultura tiene un peso marginal.
El sector financiero constituye el pilar central de la economía luxemburguesa. Es el primer centro de fondos de inversión en Europa y uno de los más importantes a nivel mundial, con activos bajo gestión que superan los 5 billones de euros. Asimismo, es un centro relevante en banca internacional, seguros, reaseguros y financiamiento sostenible. Otros sectores económicos clave incluyen la logística y el transporte, las tecnologías de la información y la comunicación, la industria espacial, los servicios empresariales especializados y, en menor medida, la industria manufacturera (metalurgia, materiales avanzados y producción tecnológica). En los últimos años, Luxemburgo ha impulsado la diversificación de su economía hacia sectores como la economía digital, la innovación tecnológica, las comunicaciones, la logística y las industrias creativas, buscando reducir su dependencia relativa del sector financiero.
La economía luxemburguesa presenta un alto grado de internacionalización. El comercio exterior de bienes y servicios representa ampliamente el PIB nacional, con una fuerte orientación hacia los mercados de la Unión Europea. Sus principales socios comerciales son Alemania, Francia, Bélgica y los Países Bajos. En el ámbito de servicios, Luxemburgo destaca como exportador neto, particularmente en servicios financieros y empresariales, lo que compensa el déficit estructural en el comercio de bienes.
2. México–Luxemburgo: Comercio bilateral
La relación económica entre México y Luxemburgo ha mantenido una trayectoria de consolidación, destacando el papel del Gran Ducado no solo como socio comercial, sino como un pilar fundamental de la Inversión Extranjera Directa (IED) en México.
De acuerdo con los datos de la Secretaría de Economía, durante 2024, el intercambio comercial total fue de 203.7 millones de dólares. Esta relación, aunque de dimensiones modestas en comparación con otros socios europeos, es fundamental para la proveeduría de insumos críticos que alimentan la infraestructura y la conectividad global en territorio mexicano.
Las exportaciones de México a Luxemburgo ascendieron a 16.8 millones de dólares, especializándose en bienes de capital que aprovechan los clústeres tecnológicos del centro y del occidente del país, como Jalisco. Los tres principales productos de exportación destacados fueron:
- Instrumentos y aparatos de regulación o control: con un valor de 4.01 millones de dólares.
- Automóviles: aprovechando las cadenas de suministro de consumo de lujo.
- Electrónica basada en carbono: reflejando la inserción en sectores de alta tecnología.
Por otra parte, las importaciones mexicanas desde Luxemburgo representaron la mayor parte del flujo comercial en 2024, alcanzando un valor de 186.9 millones de dólares. Esta dinámica refleja la dependencia de la industria nacional de bienes de capital y materiales de alta ingeniería luxemburguesa. Los tres principales productos de importación fueron:
- Fundición, hierro y acero: destinados principalmente a la construcción pesada.
- Maquinaria, reactores nucleares y calderas: para equipamiento industrial.
- Aparatos y equipo eléctrico: para infraestructura de comunicaciones.
Este flujo de mercancías no solo representa una transacción de bienes, sino también una transferencia de tecnología y materiales fundamentales para la industria manufacturera mexicana.
Hacia el futuro, se prevé que este vínculo comercial se diversifique y fortalezca con la entrada en vigor del Acuerdo Global Modernizado en 2026. Este nuevo marco jurídico facilitará el acceso a mercados de contratación pública y comercio digital, reduciendo además los costos de cumplimiento para las PYMEs que representan el 52% de las empresas luxemburguesas que exportan a México. Con ello, sectores como la aeronáutica, los dispositivos médicos y los alimentos procesados presentan un alto potencial de crecimiento para equilibrar la balanza comercial en los próximos años.
3. México–Luxemburgo: Inversiones
Desde enero de 1999 hasta diciembre de 2024, México ha recibido un flujo acumulado de IED de Luxemburgo que asciende a 5,372 millones de dólares. Este capital se ha distribuido de manera estratégica para fortalecer la capacidad operativa de las empresas ya establecidas y para la incursión en nuevos sectores de la economía.
La composición de esta inversión revela una madurez notable:
- Nuevas Inversiones: 2,775 millones de dólares han sido destinados a la creación de nuevas instalaciones y la entrada de nuevos jugadores al mercado.
- Reinversión de Utilidades: Con 1,811 millones de dólares, este componente es un indicador crítico de la confianza de los inversores luxemburgueses en la rentabilidad a largo plazo del entorno de negocios mexicano.
- Cuentas entre Compañías: Los 786 millones de dólares restantes corresponden a movimientos de deuda interna y financiamiento corporativo que optimizan la liquidez de las filiales mexicanas.
En términos sectoriales, la inversión se concentra en la industria manufacturera, seguida por los servicios inmobiliarios, el comercio y la información en medios masivos.
La inversión luxemburguesa se ha enfocado en estados con una fuerte vocación industrial y minera. Michoacán destaca como el principal destino histórico (de enero de 1999 a diciembre de 2024), habiendo recibido 3,872 millones de dólares (aproximadamente el 72% del total acumulado) debido a la presencia masiva de la industria siderúrgica en el puerto de Lázaro Cárdenas. Le siguen la Ciudad de México (US$277M) y Chihuahua (US$258M).
Durante el año 2024, la captación de IED proveniente de Luxemburgo fue de 74.2 millones de dólares. Si bien este monto es inferior a los picos históricos registrados en años donde se realizaron grandes adquisiciones industriales, refleja una continuidad en el compromiso de inversión, especialmente en los sectores de manufactura y servicios profesionales.
Con respecto a las empresas, destacan de manera preponderante firmas globales como ArcelorMittal, cuya presencia en Michoacán es fundamental para la industria siderúrgica nacional, así como Ferrero (con sede corporativa en el Gran Ducado) y líderes en conectividad satelital como SES, que son pilares en la modernización tecnológica y de consumo en el país. Con la implementación del Acuerdo Global Modernizado, se espera que este flujo de capital se diversifique aún más, abriendo nuevas oportunidades en áreas de finanzas sostenibles y tecnologías verdes para las empresas del Gran Ducado en territorio mexicano.
México mantiene con Luxemburgo una relación de inversión única que combina el sector de servicios con una profunda integración financiera. Alsea lidera la inversión física mexicana en el Gran Ducado a través de la gestión de franquicias de café premium, marcando una huella visible en el consumo local. Sin embargo, el eje más robusto de esta relación se encuentra en la Bolsa de Valores de Luxemburgo (LuxSE), que se ha consolidado como la principal plaza financiera para la deuda soberana y corporativa de México en Europa. A través de la emisión de bonos globales y sustentables en LuxSE, México no solo accede a capital internacional, sino que también aprovecha la sofisticación del ecosistema luxemburgués para financiar proyectos estratégicos de desarrollo, convirtiendo al Gran Ducado en el centro neurálgico del capital financiero mexicano en el continente.
4. México–Luxemburgo: Oportunidades de negocio
La relación económica entre México y Luxemburgo presenta oportunidades de profundización, en particular en sectores de alto valor agregado. Destacan los servicios financieros y fintech, la gestión de fondos de inversión, la financiación sostenible y verde, así como los servicios empresariales especializados.
La posición de Luxemburgo como el principal hub financiero de Europa, así como un hub logístico significativo en Europa, representa una ventaja competitiva para las empresas mexicanas que buscan expandirse en el continente. El uso de infraestructuras como el aeropuerto de carga de Luxemburgo, operado por Cargolux, permite una distribución eficiente de mercancías hacia los principales centros de consumo europeos en menos de 24 horas. Además, el ecosistema de fintech y servicios financieros del Gran Ducado ofrece a las startups mexicanas de tecnología financiera una plataforma ideal para captar capital de riesgo y establecer operaciones bajo regulaciones armonizadas con la UE, facilitando la exportación de servicios digitales y soluciones de software desde México.
Por otro lado, la transición hacia una economía verde y digital en ambos países abre la puerta a la inversión en tecnologías de sostenibilidad. Luxemburgo lidera en áreas como la gestión de residuos, la economía circular y las energías renovables, sectores en los que las empresas luxemburguesas ven a México como un mercado prioritario para implementar soluciones tecnológicas, especialmente en el marco del nearshoring.
Finalmente, la modernización del Acuerdo Global México-UE servirá como el catalizador definitivo para estas oportunidades, eliminando barreras técnicas y facilitando el acceso a licitaciones públicas en sectores de infraestructura y salud.



