Las relaciones entre México y Alemania se iniciaron en la época colonial, con el arribo de religiosos y técnicos alemanes a nuestro territorio, consolidándose hasta el siglo XIX. La contribución de Alexander von Humboldt, quien promovió el interés de Alemania en la botánica, la minería, la geografía y la economía mexicanas, jugó un papel fundamental en el desarrollo de los contactos bilaterales iniciales. Sobre nuestro país Humboldt escribiría: “si sólo pudieras llamar paraíso a un lugar del mundo, ese tendría que ser México“.

La difusión de conocimientos sobre México despertó el interés de comerciantes y pequeños artesanos alemanes, quienes, una vez declarada la independencia, emigraron a nuestro país. México y Alemania establecieron relaciones diplomáticas el 23 de enero de 1879.

Los vínculos comerciales entre ambos países fueron fortaleciéndose paulatinamente con la firma de tratados comerciales y de navegación, y a ello se agregaron lazos políticos y culturales.

Ya en el siglo XX la relación bilateral se fue incrementando paulatinamente hasta que el 7 de diciembre de 1941 se rompieron relaciones al entrar México en la Segunda Guerra Mundial y formar parte de los países aliados, reanudándose al término del conflicto armado el 16 de abril de 1952 con la República Federal de Alemania.

Hoy día ambos gobiernos mantienen un firme compromiso de trabajar en la consolidación de una relación política dinámica, teniendo como base el Acuerdo Global México-UE y los objetivos del diálogo birregional América Latina y el Caribe- Unión Europea (ALCUE), así como el G20. México y Alemania comparten el interés por fortalecer el sistema multilateral y mantienen una estrecha colaboración en foros internacionales en temas de interés común tales como la democracia, el respeto a los derechos humanos, la protección al medio ambiente, la codificación del derecho y el federalismo.

Alemania reconoce a México como potencia emergente y lo considera un socio privilegiado, especialmente en el ámbito económico. Para México, Alemania es un aliado estratégico, al ser líder económico de Europa. Las economías de México y Alemania son ampliamente complementarias y su relación transita en el marco institucional con la Unión Europea. Las exitosas experiencias de inversión y establecimiento de compañías alemanas en México y mexicanas en Alemania son muestra de la solidez de esta relación. Basta señalar que hay 1,835 empresas con capital alemán en México, que generan más de 120 mil empleos directos, disponen de un capital acumulado estimado a alrededor de 30 mil millones de dólares EUA (mmdd).