Las relaciones entre México y Alemania se iniciaron en la época colonial, con el arribo de misioneros religiosos y técnicos alemanes a nuestro territorio. Las relaciones oficiales se consolidaron con el establecimiento de relaciones diplomáticas el 23 de enero de 1879.  


La contribución de Alexander von Humboldt, quien promovió el interés de Alemania en la botánica, la minería, la geografía y la economía mexicanas, jugó un papel fundamental en el desarrollo de los contactos bilaterales iniciales. Sobre nuestro país Humboldt expresó: “si sólo pudieras llamar paraíso a un lugar del mundo, ese tendría que ser México“.


La difusión de conocimientos sobre México despertó el interés de comerciantes y pequeños artesanos alemanes, quienes, una vez declarada la independencia, emigraron a nuestro país. México y Alemania establecieron relaciones diplomáticas el 23 de enero de 1879.


Los vínculos comerciales entre ambos países fueron fortaleciéndose paulatinamente con la firma de tratados comerciales y de navegación, y a ello se agregaron lazos políticos y culturales.


En el siglo XX la relación bilateral se intensificó de manera gradual, pero el 7 de diciembre de 1941 México entró en la Segunda Guerra Mundial después de que submarinos alemanes hundieron buques petroleros mexicanos. El 16 de abril de 1952, México restableció relaciones diplomáticas con la República Federal de Alemania.


Hoy día ambos gobiernos trabajan comprometidamente en la consolidación de una relación política dinámica que tiene como base la Comisión Binacional “Alianza para el Futuro” creada en 2015, el Acuerdo Global México-UE, los objetivos del diálogo birregional América Latina y el Caribe-Unión Europea (CELAC-UE) y el trabajo dentro del G20. México y Alemania comparten valores como la democracia, el Estado de derecho, la defensa de los derechos humanos y la promoción del libre comercio. Asimismo, trabajan para fortalecer el sistema multilateral y mantienen una estrecha colaboración en foros internacionales en temas de interés común tales como la democracia, el respeto a los derechos humanos, la protección al medio ambiente, la codificación del derecho y el federalismo.


Los presidentes de México, desde Adolfo López Mateos, han hecho diversas visitas oficiales a Alemania. El presidente Enrique Peña Nieto se ha encontrado con la canciller Ángela Merkel para reuniones bilaterales en nueve ocasiones. La última de ellas fue en ocasión de la participación de nuestro país como invitado especial de la Feria Industrial de Hannover en abril de 2018.


Alemania reconoce a México como un socio privilegiado, especialmente en el ámbito económico. Para México, Alemania es un aliado estratégico, al ser líder económico de Europa, cuarta fuente de inversión extranjera directa para México entre los países de la UE y sexta a nivel mundial. En 2017, Alemania se posicionó como el principal socio comercial de México en la Unión Europea y el tercero a nivel mundial. Por su parte, México es el primer socio comercial de Alemania en América Latina. Las economías de México y Alemania son ampliamente complementarias y su relación se inserta en el marco institucional con la Unión Europea.


Las exitosas experiencias de inversión y el establecimiento de compañías alemanas en México y mexicanas en Alemania son muestra de la solidez de esta relación. Basta señalar que hay más de 1,900 empresas con capital alemán en México. Entre las principales empresas mexicanas en Alemania destaca el consorcio mundial de materiales de construcción Cemex, la fundidora de aluminio Nemak, el fabricante de bombas industriales Ruhrpumpen y el Grupo BOCAR.